EDITORIAL

EL PROYECTO DEL GENOMA HUMANO. IMPLICACIONES BIOÉTICAS Y SOCIALES

Dra. Alessandra Carnevale
Directora General. Instituto Nacional de Pediatría

En años recientes, la genética ha experimentado cambios dramáticos debidos, en particular, a la biología molecular, que permite el acceso y la manipulación del material genético y está ofreciendo avances espectaculares con aplicación directa en medicina. En 1988 se inició el proyecto del genoma humano que tiene por objeto descifrar el código genético del ser humano y secuenciar los tres billones de pares de bases que conforman los cromosomas humanos. Esta iniciativa representa un esfuerzo mundial y es uno de los más ambiciosos proyectos de la humanidad.
Los alcances más relevantes de este proyecto son: 1) Localizar y caracterizar los ± 100,000 genes del ser humano; 2) conocer la estructura y la función normal de las proteínas codificadas por los genes; 3) identificar las variantes genéticas normales y las mutaciones que producen enfermedades o predisponen a ellas; 4) conocer el efecto de las mutaciones sobre la síntesis, la degradación, la estructura y la función de la proteína; 5) correlacionar el genotipo (constitución genética) con el fenotipo (manifestaciones); 6) a partir del defecto molecular, conocer la fisiopatología de múltiples enfermedades.
Los avances en genética humana y médica han modificado nuestro conocimiento acerca del papel que juega la herencia en la salud y la enfermedad del ser humano. Es cada vez más evidente que el DNA determina no sólo la aparición de enfermedades debidas a la mutación de un gen, sino que también interactúa con el ambiente para predisponer a las personas a enfermedades como el cáncer, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiacas, algunos padecimientos psiquiátricos, inmunológicos, alérgicos y aún a algunas enfermedades infecciosas.
En la actualidad, es posible realizar el diagnóstico molecular de un gran número de enfermedades genéticas antes del nacimiento, al nacimiento o en forma presintomática. Por otra parte, los estudios moleculares permiten identificar a las personas con predisposición para desarrollar enfermedades comunes, reconocer a los portadores de mutaciones recesivas, diseñar tratamientos más racionales y estrategias para la terapia génica.
Estos conocimientos pueden ser de enorme utilidad para lograr un mejor nivel de salud de las personas; sin embargo, son aceptables sólo si se aplican en forma ética. Por ello, desde el planteamiento inicial del proyecto del genoma humano, se consideró la importancias de contar con estudios colaterales acerca del impacto de estas investigaciones en la sociedad y se han creado comités y movimientos que propician su aplicación ética. No debemos olvidar que la genética nos ha enseñado que no hay un genoma superior o inferior y que la humanidad depende, para su riqueza como especie y para su supervivencia, de la interacción entre su compleja diversidad genética y el ambiente.
En México, los científicos y las médicos que trabajan en genética humana y médica se han unido a los movimientos que se interesan por la aplicación ética de los conocimientos de la genética como son la Comisión Nacional Mexicana de Bioética y la rama México del Movimiento Universal por la Responsabilidad Científica (MURS); LA Asociación Mexicana de Genética Humana ha organizado reuniones y talleres con la participación de científicos mexicanos y extranjeros para fortalecer una cultura relacionada con la bioética en genética humana y médica. Y finalmente, algunos investigadores genetistas, han explorado las actitudes de médicos, genetistas y estudiantes mexicanos acerca de los aspectos éticos y sociales del uso de la ingeniería genética en diversos campos y de las aplicaciones de la genética molecular en medicina.
En general, las aplicaciones médicas del conocimiento generado por la genética deben respetar los principios generales de la ética médica que son: a) La beneficencia: hacer el bien; b) la no-maleficencia: no hacer daño; c) el respeto a la autonomía: ofrecer autonomía de decisión después de proporcionar información; d) la justicia individual y social.
Algunas de las recomendaciones publicadas por organismos internacionales y que se refieren a aplicaciones específicas de la genética en medicina, se resumen a continuación.
Puesto que las personas comparten sus genes con los familiares cercanos y lejanos, todo diagnóstico o estudio genético involucra a muchas personas y es importante tener presente que los resultados genéticos sólo deben utilizarse para el beneficio de la persona, de la familia o de un grupo étnico y nunca para estigmatizar o discriminar.
Los estudios genéticos deben ofrecerse de tal manera que los individuos y las familias sean libres de aceptar o rehusar realizarlos según sus deseos y creencias. Además, todo estudio debe ser precedido por una adecuada información sobre el propósito y los posibles resultados, así como las posibilidades en cuanto a futuras decisiones.
El asesoramiento genético consiste en proporcionar la información acerca de un padecimiento genético, su forma de herencia y los riesgos de recurrencia. La información debe ser completa, cuidadosa y neutral para que los individuos y las familias tomen sus propias decisiones. El asesor debe avisar a las personas que es su deber ético informar a sus familiares que pueden tener un riesgo genético. Es posible retener temporalmente información que pueda producir daño grave psicológico o social.
El diagnóstico prenatal debe ofrecerse independientemente de lo que la pareja piense del aborto. Debe realizarse sólo por razones relevantes para la salud del feto o de la madre y no es aceptable para la selección de sexo o pruebas de paternidad.
Los datos genéticos deben ser confidenciales y no deben proporcionarse a terceros sin el consentimiento de la persona.
El diagnóstico presintomático de enfermedades para las cuales no existe todavía un tratamiento debe realizarse con extrema precaución para no causar daños a la persona ni a la familia y en cuento a las pruebas de susceptibilidad, hay que considerar el hecho de que aún teniendo la predisposición, la persona puede no desarrollar la enfermedad.
Las pruebas de tamiz genético tienen por objeto prevenir un padecimiento o asegurar un diagnóstico y un tratamiento tempranos y es importante evitar cualquier posibilidad de estigmatización y discriminación. Deben ser voluntarias y sólo puede ser obligatorio el tamiz en recién nacidos si el diagnóstico y el tratamiento benefician al recién nacido.
Con respecto a las encuestas aplicadas a los genetistas de diversos países, los resultados de algunos de los análisis realizados sugieren que en México y en los países en desarrollo prevalece la convicción de que la pareja y no la persona, debe ser la responsable de las acciones reproductivas. Es notorio que mientras en los países desarrollados, en particular los anglosajones, el respeto a la autonomía de las personas prevalece sobre otros principios éticos, en los países en desarrollo prevalece la preocupación por prevenir las anormalidades genéticas, así como el no causar daño, sobre el respeto a la autonomía del paciente.
En México y en otros países en desarrollo la minoría de los genetistas sería neutral al proporcionar asesoramiento genético después del diagnóstico prenatal y se ha observado que la gravedad del defecto fetal, el interés por la prevención, las leyes en relación al aborto, la religión y la cultura de cada país influyó en la tendencia a aconsejar la continuación o la terminación del embarazo.
No hay duda que los recientes avances y las fascinantes perspectivas de la genética humana en el escenario de la medicina, están propiciando los debates acerca de los aspectos sociales, éticos y legales del uso de las técnicas de biología molecular en todos los países. Consideramos necesario participar y aportar las opiniones y experiencias de los médicos y científicos mexicanos para influir en la regulación y la calidad de los servicios de genética en México, en los aspectos legales del uso de las técnicas de genética molecular y velar porque se utilicen en beneficio del ser humano.

 

 

PATRONES DE PRESCRIPCIÓN Y CONSUMO DE MEDICAMENTOS EN NIÑOS HOSPITALIZADOS CON DESNUTRICIÓN GRAVE


Dra. Ma. Gabriela Pérez Guillé *
Dr. Ismael Lares Asseff *
Dr. Bartolomé Pérez Ortíz **
Dra. Angelica Camacho Vieyra *
Dr. Adrián Guillé Pérez *
Dra. Cynthia Larios Mejía *
Dr. Joaquín Cravioto †


* Unidad de Farmacología Clínica. Instituto Nacional de Pediatría
** Departamento de Nutrición. INP

Correspondencia: Dra. Ma. Gabriela Pérez Guillé. Instituto Nacional de Pediatría. Av. Imán No. 1. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F. Tel. 56 06 50 26 ext. 459-426


RESUMEN
Objetivo. Se estudió la prescripción de medicamentos en niños hospitalizados con desnutrición grave debido a que presentan problemas de alto riesgo con la terapia medicamentosa en comparación con niños bien nutridos. De esta forma se intenta mejorar la prescripción de fármacos.
Método. Se revisaron los expedientes clínicos de 38 niños. Se incluyeron a todos los niños hospitalizados en la sala de nutrición del INP durante dos años. Se recolectaron datos de identificación, clínicos, diagnósticos y terapéuticos, que conforman propiamente la historia farmacológica de cada paciente.
Resultados. El déficit de peso para la talla fue mayor en los lactantes menores (Lme) (47.55%) que en los lactantes mayores (Lma) (41.69%). Los patrones de prescripción por grupo de edad fueron muy similares. Los agentes antimicrobianos fueron los más prescritos (41.32%); los agentes gastrointestinales en el 14.51%; los agentes respiratorios en el 7.57%; los agentes cardiovasculares en el 7.26%. Catorce niños requirieron tres medicamentos simultáneamente; ocho requirieron cuatro; cinco requirieron cinco; dos requirieron siete; un niño, nueve y otro diez. De los 73 diferentes medicamentos usados, el 76.7% pueden causar algún tipo de interacción; el 23.3% no presentan este riesgo.
Conclusiones. Los resultados de este estudio sugieren la necesidad de establecer una "terapia racional de medicamentos", que tome en consideración los criterios farmacocinéticos y farmacodinámicos de los medicamentos.
Palabras clave: Medicación, desnutridos, patrones de prescripción, farmacocinética, farmacodinamia.

Acta Pediatr Mex 1999;20:

ABSTRACT
Objective. Drug prescription for severely malnourished hospitalized children, was studied because it is a group at greater risk for drug therapy-induced problems than well-nourished pediatric patients. It is proposed that the quality of drug prescription should improve.
Methods. We reviewed the clinical charts of 38 children. Inclusion criteria included all the children hospitalized in the nutrition ward of the Instituto Nacional de Pediatría, during two years. A data sheet included the identification, clinical, diagnostic and therapeutic data, i.e. the pharmacologic history of each patient.
Results. The weight/height deficit was greater in early infancy patients (47.55%) than in late infancy (41.69%). Prescription patterns by age group were very similar. Antimicrobials were the more prescribed agents (41.2%); gastrointestinal agents in 14.51%; respiratory agents in 7.57%, and cardiovascular agents in 7.26%. Fourteen children required three medications simultaneously, eight children required four, five required five, two children required seven; one child was given nine and another one, ten medications simultaneously. Of the 73 different medications used, 76.7% had the potential risk of causing some type of drug interaction, while 23.3% did not present that risk.
Conclusions. The results of the study suggest the need for establishing a "rational drug therapy" which takes into consideration pharmacokinetic and pharmacodynamic criteria.
Key words: Medication, malnourished, prescription patterns, pharmacokinetic, pharmacodynamic.
INTRODUCCIÓN
La desnutrición calórico-protéica grave primaria y secundaria, continúan siendo un problema importante en pacientes que requieren tratamiento médico dentro del hospital 1. Para muchos pudiera ser inexplicable la necesidad de utilizar medicamentos en niños desnutridos, cuando pareciera ser que solamente una buena dieta sería suficiente. Sin embargo, la desnutrición se acompaña de patologías o es causa de ellas, que obligan al uso de fármacos.
El uso de medicamentos para tratar padecimientos que son una complicación de la desnutrición primaria o para el tratamiento farmacológico de patologías que conducen a una desnutrición secundaria, parecen ser el prerequisito de patologías que conducen a una desnutrición secundaria, parecen ser el prerequisito necesario para romper el círculo vicioso entre desnutrición y padecimientos asociados que detienen el crecimiento y desarrollo e incrementan el deterioro nutricional. Esto impide al organismo alcanzar las condiciones que permitan aprovechar una dieta adecuada para iniciar propiamente la recuperación nutricional.
Considerando el amplio uso de medicamentos en niños desnutridos, es desafortunado que existan pocos estudios sobre el metabolismo y farmacocinética de medicamentos en pacientes desnutridos 2. Asimismo, se ha dado poca importancia a los problemas clínicos debidos al uso de fármacos en pacientes desnutridos 3. La preocupación por el manejo racional de medicamentos y las complicaciones causadas por su uso inadecuado en estos pacientes de alto riesgo en su manejo terapéutico, hacen necesario realizar investigaciones que permitan establecer mejores estrategias en la prescripción médica.
MATERIAL Y MÉTODO
Se revisaron los expedientes clínicos de 38 niños del Servicio de Nutrición del INP internados entre el 1º de enero de 1992 y el 31 de diciembre de 1994, para tratamiento de su desnutrición grave (desnutrición de tercer grado) de acuerdo a los criterios de Gómez 4.
Se incluyeron todos los niños, hasta los dos años de edad, de cualquier sexo.
Se clasificó a los niños en dos grupos según su edad: lactante menor (Lme) (uno a 12 meses) y lactante mayor (Lma) (uno a dos años) 5.
Para obtener la información requerida en el estudio, se recolectaron datos de identificación, clínicos, diagnósticos y terapéuticos, los cuales conforman propiamente la historia farmacológica de cada paciente (anexo 1). Los datos fueron recolectados previa estandarización por personal médico.
RESULTADOS
La mediana de la edad de los 38 pacientes fue de 7.5 meses con variación de 0.80 a 24 meses; sus pesos corporales oscilaron de 1.74 a 14 kg con una mediana de 3.35 kg; la talla corporal correspondió a una mediana de 56.0 cm con valores extremos de 46.0 a 80.0 cm; el déficit de peso para la edad mostró una mediana de 47.78%, con valores límite de 0 a 69.06%.
En la tabla 1 se presentan las características biológicas de los niños de acuerdo al grupo de edad. El déficit de peso para la edad en ambos grupos es similar, 47.62% para Lme y 48% para Lma.
En la figura 1 se presentan los patrones de prescripción de medicamentos en niños por grupo de edad; se observa que los agentes antimicrobianos ocupan el primer lugar y se usaron en el 41.32% de los niños; los agentes gastrointestinales en el 14.51%, los respiratorios en el 7.57% y los cardiovasculares en el 7.26%. A los analgésicos, antiinflamatorios y antirreumáticos correspondió del 1.89%.
Los patrones de prescripción por grupo de edad, fueron muy semejantes (Fig. 1); sin embargo en los Lme el uso de agentes respiratorios ocupan el sexto lugar, mientras que en los Lma ocupan el tercer lugar. Los analgésicos y antiinflamatorios en los Lme ocupan el quinto lugar y en los Lma el séptimo.


Los cinco agentes antimicrobianos más empleados en orden decreciente fueron amikacina, dicloxacilina, trimetoprim/sulfametoxazol (tmp/smz), ampicilina y amoxicilina (Fig. 2). En ambos grupos predominó el uso de los siguientes antimicrobianos: Lme, amikacina, dicloxacilina y tmp/smz, Lma amikacina, tmp/smz y dicloxacilina.


La tabal 2 muestra la cantidad de medicamentos prescritos simultáneamente en niños con desnutrición grave. De los 38 niños, dos no requirieron medicamentos; cinco requirieron dos medicamentos simultáneamente; catorce, tres medicamentos: ocho, cuatro medicamentos; cinco niños requirieron cinco; dos, siete medicamentos; un niño requirió nueve y otro diez medicamentos simultáneamente.
En 14 de los 38 niños no se encontró justificación para el empleo de alguno de los fármacos utilizados, sobre todo en lo que se refiere a antimicrobianos.
El 76.7% de los 73 medicamentos empleados presenta riesgo de algún tipo de interacción, mientras que el 23.3% no lo presenta. En la figura 3 se observa la proporción de riesgos de interacción: el 38% a interacciones en aparato gastrointestinal; el 23%, riesgo de antagonismo; el 18% corresponde a interacciones en la biotransformación, ya sea por inducción o por inhibición de los sistemas enzimáticos.
El análisis del costo promedio de medicamentos múltiples por paciente fue de %200.65 para los Lme y $243.46 para los Lma. A esto hay que agregar el costo de estancia hospitalaria por paciente.
DISCUSIÓN
En los países en vías de desarrollo como México, existe una tasa elevada de desnutrición infantil que tiende a incrementarse. De nuestros resultados puede concluirse que es necesario el uso de medicamentos en niños con desnutrición grave primaria o secundaria, por la presencia de patologías agregadas, por las complicaciones propias de la desnutrición o por ambos circunstancias.
"La terapéutica racional" es la administración de agentes medicinales a los seres humanos para la profilaxis, diagnóstico o tratamiento de las enfermedades de una manera consistente con el mejor de los conocimientos farmacocinéticos y de farmacología clínica 3,6-9.
Los estudios acerca de los hábitos de prescripción del médico en hospitales indican que los pacientes frecuentemente reciben muchos y diversos medicamentos sin el conocimiento correcto en la prescripción médica, específicamente del potencial de incompatibilidades entre los fármacos administrados y del alcance de los posibles percances terapéuticos 10. En un estudio de los factores asociados a errores en la prescripción de medicamentos realizado por Lesar T y cols. 11 en un hospital de Nueva York se encontraron 3.99 errores por cada 1000 órdenes médicas, de las cuales el 30% fueron por desconocimiento de la terapia con medicamentos; 29.9% por factores del paciente que pueden afectar la terapia y 13.4% por mal uso de la nomenclatura, nombre incorrecto del fármaco o error en la dosificación. Koren y cols. 12 encontraron que otros factores que influyen en los errores en la prescripción de medicamentos en pediatría son: una mala comunicación del médico con su paciente, órdenes médicas ilegibles y malos cálculos de dosis. Las probabilidades de interacciones entre diferentes medicamentos son una realidad 13-20 y se incrementan en la medida que aumenta el número de medicamentos que se emplean simultáneamente. Por tal motivo, la presencia de reacciones adversas también es muy elevada, pone en riesgo la salud del paciente y aumenta los costos. Classen y cols. 21 realizaron un estudio de tres años acerca de las reacciones adversas a medicamentos en un hospital de Utah; encontraron que el promedio de mortalidad por reacciones adversas fue de 3.5% y el promedio de días de estancia hospitalaria extra por este motivo fue de 1.74 días; el costo promedio por las reacciones adversas fue de $10.010 dls. En otro estudio Bates y cols. 22 encontraron que de 247 reacciones adversas, 60 fueron prevenibles con el conocimiento adecuado de la terapia con medicamentos.
La terapia con fármacos es crucial en niños hospitalizados. La mayoría de los medicamentos que reciben son fármacos para controlar padecimientos agudos y complicaciones. Los cambios fisiológicos que ocurren en la mayoría de los sistemas orgánicos durante el proceso de crecimiento y desarrollo tienen importantes implicaciones prácticas para el tratamiento de pacientes en edad pediátrica, a saber, cambios en los procesos cinéticos de absorción, distribución, metabolismo y sensibilidad de los órganos blanco a la acción de los fármacos.
Los resultados de la presente investigación sugieren la necesidad de establecer una "terapia racional de medicamentos", con conocimiento de sus características farmacocinéticas y farmacodinámicas que permitan comprender y optimar su uso en desnutridos graves, primordialmente de agentes antimicrobianos, de agentes para trastornos gastrointestinales y cardiovasculares. El uso simultáneo de varios medicamentos también obliga al conocimiento de las posibles interacciones farmacocinéticas y farmacodinámicas. Además, con un adecuado conocimiento de la prescripción de medicamentos disminuirá el costo de medicamentos por paciente.
La prescripción racional de medicamentos en desnutridos graves con padecimientos agregados que obligan al uso de agentes farmacoterapéuticos, deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:
1. Los efectos tanto de la edad como del crecimiento y desarrollo sobre la disposición de medicamentos en el organismo, así como las repercusiones de la detención del crecimiento y desarrollo.
2. El impacto de la desnutrición grave o moderada sobre la farmacocinética de medicamentos de uso habitual.
3. Análisis de las posibles interacciones medicamentosas y la susceptibilidad individual en niños desnutridos.
4. Evaluación de los aspectos relacionados con el costo/beneficio potencial de un programa racional del uso de medicamentos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Cravioto J, Arrieta R, Ortega R. Desnutrición en la infancia. Rev Mex Pediatr 1988;5:245-60
2. Arrieta R, Cravioto J. Desnutrición proteico-calórica en el niño. En Nueva Guía para el Diagnóstico y Tratamiento del Paciente Pediátrico. Rodríguez R. Hospital del Niño DIF México 1977;pp149-82
3. Segal JL, Thompson JF, Floyd R. Drug utilization and prescribing patterns in a skilled rusing facility: The need for a rational approach to therapeutics. J Am Geriatr Soc 1979;27:117
4. Gómez F. Desnutrición. Bol Med Hosp Infant Mex 1946;3:543-51
5. Martínez MR, Novoa NJ. La Salud del Niño y del Adolescente. 1ra Reimpresión Ed. Salvat 1983;pp549-94
6. Potts MS, Phelan KW. Deficiencies on calculation and applied mathematics skills in pediatrics among primary care interns. Arch Pediatr Adolesc Med 1996;150:748-52
7. Baldwin L. Calculating drug doses. BMJ 1995;310:1154-5
8. Rolfe S, Harper NJN. Ability of hospital doctors to calculate drug doses. BMJ 1995;310:1173-4
9. Rossi AC, Bosco L, Faich GA, Tanner A, Temple R. The importance of adverse reaction reporting by physicians. JAMA 1988;259:1203-4
10. Lesar TS, Briceland L, Stein DS. Factos related errors in medicine prescribing. JAMA 1997;277:312-7
11. Koren G, Haslam RH. Pediatric medication errors: predicting and preventign tenfold errors. J Clin Pharmacol 1994;34:1043-5
12. Goodman A, Gilman A. Las Bases Farmacológicas de la Terapéutica. 8ª Ed. Panamericana 1994;pp83-5
13. Uriarte V. Guía de Medicamentos. 1ª Ed. Sianex 1991;pp10-20
14. Litter M. Farmacología. 5ª Ed. Librería el Ateneo 1993;pp118-29
15. Bochner F, Carruthers G. Manuel de Farmacología Clínica. 1ª Ed. Salvat 1982;pp11-25
16. Zupko AG. Drug Interactions (part 1). Pharmacy Times 1969;35:33
17. Pawlina AM. The Family Prescription and Medication Guide. 1st Ed. Prentice Hall Inc. 1979;pp280-328
18. Cadwallader DE. Biopharmaceutics and Drug Interactions. 1st Ed. Roche Basle Switzwerland 1973;pp9-14
19. Albanese JA, Bond T. Drug Interactions Basic Principles and Clinical Problems. McGraw-Hill Book Co. USA 1978;pp35-50
20. Classen DC, Pestonik SL, Evans RS, et al. Adverse drug events in hospitalized patients. Excess length of stay, extra costs and attributable mortality. JAMA 1997;277:301-6
21. Bates DW, Spell DJ, Cullen DJ. The cost of adverse drug events in hospitalized patients. JAMA 1997;277:307-12

 

Medicamento

Fecha de inicio

Fecha de término

Duración del tratamiento

Dosis  mg/kg/día

No. de tomas

mg totales 24 h

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No. de medicamentos utilizados simultáneamente:__________________________________

Medicamento

Dosis  mg/kg/día

Medicamento

Dosis  mg/kg/día

Días de toma simultánea

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fecha de Egreso:_________________________________

Peso:_______________                                                        Talla:________________

Déficit p/e:___________                                                         Déficit p/t:____________

 

 

Dx. de Egreso:

1.________________________________________________________________________

2.________________________________________________________________________

3.________________________________________________________________________

4.________________________________________________________________________

5.________________________________________________________________________

 

 

 

 

 

Médico Responsable:_______________________________________________

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO  1

 

CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS DE LOS NIÑOS ESTUDIADOS

     ___________________________________________________________________

                                        LACTANTE MENOR                   LACTANTE MAYOR

 

Mediana

 

(límite)

Mediana

 

(límite)

 

 

(n=17)

 

 

(n=21)

 

Edad (meses)

4

 

(0,80.6.00)

12

 

(7.00-24.00)

 

 

 

 

 

 

 

Peso (kg)

3.1

 

(1.74-4.20)

6.03

 

(2.97-14.00)

 

 

 

 

 

 

 

Talla (cm)

55.1

 

(46.00-60.50)

65.0

 

(47.00-80)

 

 

 

 

 

 

 

Déficit P/T (%)

47.62

 

(8.20-68.85)

48.00

 

(0-69.06)

 

     Déficit P/T= Déficit de peso para la talla

 

 

 

 

CUADRO  2

CANTIDAD DE MEDICAMENTOS PRESCRITOS SIMULTÁNEAMENTE EN NIÑOS CON DESNUTRICIÓN GRAVE

 

Número de medicamentos prescritos simultáneamente

Número de niños

0

2

1

0

2

5

3

14

4

8

5

5

6

0

7

2

8

0

9

1

10

1

 

PIES DE FIGURAS

 

Fig. 1. Comparación de los patrones de prescripción de medicamentos en niños con desnutrición severa, divididos por grupos de edad (lactante menor- Lme y lactante mayor-Lma).

 

Fig. 2. Patrones de prescripción de agentes antimicrobianos de acuerdo al grupo de edad.

Fig. 3. Proporción de los diferentes tipos de interacción de drogas que pueden presentarse en los niños desnutridos estudiados.

 

 

INFECCIONES AGUDAS DE VÍAS RESPIRATORIAS INFERIORES

ANÁLISIS EPIDEMIOLÓGICO DE PACIENTES HOSPITALIZADOS EN 1994 Y 1995 EN EL INSTITUTO NACIONAL DE PEDIATRÍA

 

Dra. Irene Maulén Radován *

Dra. Ma. Esther Soler Chávez **

Dr. Marco Antonio Huerta Mata ***

 

*   Jefa de la División de Investigación Médica

**  Médica Adscrita a la Unidad Metabólica de la División de Investigación Médica

*** Médico Adscrito al Servicio de Urgencias

 

Correspondencia: Dra. Irene Maulén Radován. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F.

 

 

RESUMEN

            Antecedentes. La mortalidad por infección aguda de vías respiratorias inferiores (IRA) específicamente neumonía en menores de cinco años de edad presenta tasas elevadas en nuestro país como en otros países en vías de desarrollo. En el Instituto Nacional de Pediatría no se ha efectuado recientemente una evaluación sobre la prevalencia relativa, datos epidemiológicos y mortalidad, que permita caracterizar a la población que atendemos con esta patología.

            Objetivo. Describir las características epidemiológicas, el tratamiento empleado y el costo de hospitalización en pacientes menores de cinco años hospitalizados por infección aguda de vías respiratorias inferiores durante los años 1994 y 1995.

            Tipo de estudio. Retrospectivo, longitudinal, descriptivo.

            Material y métodos. Se revisaron expedientes clínicos de pacientes hospitalizados entre enero de 1994 y diciembre de 1995 en el INP, de edades entre 0 y 60 meses cuyo diagnóstico incluyera: neumonía, insuficiencia respiratoria de causa no especificada, absceso pulmonar y empiema. Se registraron edad, género, tiempo de hospitalización, antibióticos empleados, costo por hospitalización y condición de egreso. Se dividió a los pacientes de acuerdo a su estado de salud previo: niños con neumonía previamente sanos y con neumonía asociada a padecimientos crónicos. Análisis estadístico: Descriptivo de las variables mediante cálculo de media y desviación estándar para variables continuas y número de pacientes y porcentajes para aquellas categóricas.

            Resultado. Se hospitalizaron 16,078 niños en 1994 y 1995; 9,550 (59.4%) fueron menores de cinco años de edad; 452 pacientes (2.81%) tuvieron los diagnósticos estudiados; 197 (43.6%) mujeres, 255 (56.4%) hombres. Edades: de <28 días, 34 (7.5%); 29 días a 12 meses, 234 (51.8%); 13 meses a cinco años, 184 (40.7%). Neumonía en niños previamente sanos: 251 (55.5%); neumonía en enfermos con padecimientos crónicos 201 (44.5%). La hospitalización fue menor de siete días en el 42% y en 58%, mayor a siete días. El 36% de los pacientes recibieron como antibiótico de primera elección, penicilina; 57% otro antibiótico y el 7% no recibió antibiótico. Hubo 73 defunciones, es decir tasa de mortalidad específica de 118/1000, 37 de ellas en niños previamente sanos y 36 en niños con enfermedades crónicas. El costo del tratamiento fue directamente proporcional a los días de hospitalización.

            Conclusiones. La tasa de mortalidad específica por infección aguda de vías respiratorias inferiores es elevada en el INP. Los criterios de diagnóstico y tratamiento recomendados por la Organización Mundial de la Salud se observaron en la minoría de los pacientes hospitalizados.

Palabras clave: Infección respiratoria aguda, vías respiratorias inferiores, costo de tratamiento, mortalidad hospitalaria, neumonía,

 

Acta Pediatr Mex 1999;20:

 

ABSTRACT

            Background. In Mexico as in other developing countries mortality by pneumonia in children under five years old is high. In the Instituto Nacional de Pediatría a review of the prevalence, epidemiology and mortality to evaluate this problem in our population for respiratory illness had not been done.

            Objective. To describe the epidemiologic aspects, treatment trends and financial cost of inpatient management of children under five years of age with pneumonia during the period 1994-1995.

            Design. Retrospective, longitudinal and descriptive.

            Methods. We reviewed the clinical charts of the hopitalized patients from January 1994 to December 1995 in the Instituto Nacional de Pediatría with an age range from 0 to 60 months with acute respiratory tract infection. The variables were age, gender, cost and duration of the hospitalization, antibiotics used and final diagnosis. We recognized two groups for the study purposes. The statistical analysis was descriptive by range and standard deviation for continuous variables, number of patients and percentages for categorical variables.

            Results. Of 16,078 hospitalized children during the study period, 9,550 were less than five years old; 452 patients had acute lower respiratory tract infection; 197 females (43.6%), and 225 males (56.4%); 34 patients were under 28 days of age (7.5%); 234 between 29 days and less than 12 months (51.8%); 184 between 13 months and five years of age (40.7%); 251 (55.5%) children were previously healthy and 201 (44.5%) suffered chronic diseases. The duration of hospitalization was less than seven days in 42% and more than seven days in 58%. Penicillin was the antibiotic chosen in 36% of the cases; 57% received other antibiotics and 7% of the patients did not receive antibotics. There were 73 deaths (specific mortality rate 118/1000), 37 deaths was reported in previously healthy children and 36 in children with chronic illness. The cost of the treatment was directly proportional to the duration of hospitalization.

            Conclusions. Mortality due to acute lower respiratory tract infection is high. The World Health Organization diagnosis and therapeutic guidelines were applied in the minority of the hospitalized patients group.

Key words: Acute lower respiratory tract infection, treatment cost, mortality rate, pneumonia.

ANTECEDENTES

            Las infecciones respiratorias agudas inferiores (IRA) ocupan uno de los primeros lugares de las causas de mortalidad y morbilidad en menores de cinco años de edad en México y en otros países en vías de desarrollo. Se estima que cerca de 12 millones de niños menores de cinco años de edad mueren anualmente, de ellos 4.3 millones a causa de IRA 1,2. Cerca de dos terceras partes de las muertes por IRA ocurren en el primer año de vida 3. Las IRA son responsables de 33% del total de las muertes en niños en países en desarrollo 1. Además, son el principal motivo de demanda de atención médica incluyendo hospitalizaciones en las instituciones de salud 4 y la primera causa de hospitalización, más que por bronquiolitis y laringitis 5,6.

            En la década pasada y principios de los años noventa en Latinoamérica se registraron más de 100,000 defunciones cada año por IRA entre los menores de un año. Cerca del 90% de esas muertes se deben a neumonía y 99% o más de ellas se producen en países en desarrollo 7.

            La neumonía bacteriana es causa del 80% de las defunciones por IRA y es su forma más grave. La tasa de mortalidad en menores de cinco años por IRA en México en 1990 fue de 264.7/100,000, cifra que se redujo a 72.1/100,000 en 1996, probablemente debido a estrategias de diagnóstico y tratamiento, así como por la promoción de la lactancia al seno materno y mejor nutrición 9.

            Sin embargo, las cifras anteriores, basadas en la última información oficial disponible, no reflejan la magnitud real de la situación. El subregistro de la mortalidad en menores de cinco años sumado a los problemas en la clasificación y codificación de la causa de muerte hacen que muchas muertes de niños de esta edad por neumonía e influenza, no estén incluidas en las cifras disponibles. El grado de subregistro de mortalidad en menores de un año puede llegar a ser hasta tres veces mayor de lo que reflejan las cifras oficiales 10.

La gran proporción con la que contribuyen estos padecimientos a la mortalidad global fue documentada desde los años 60 y discutida por primera vez en la Asamblea Mundial de la Salud en 1976. En 1983 el grupo técnico para la supervisión de las IRA se estableció en Ginebra 12 y el Programa Mundial se inició oficialmente en 1984.

Más recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de su División de Salud y Desarrollo Infantil CHD-OMS y otros organismos internacionales, con el objetivo de la reducción de la morbi-mortalidad por estos padecimientos, establecieron guías de manejo eficaces en esas enfermedades, con diagnóstico y tratamiento basadas en métodos y tecnología prácticas, científicamente fundadas. Estas guías han sido ampliamente difundidas en el personal de salud y han probado su eficacia y seguridad, en México y otros países del mundo, para reducir la mortalidad y morbilidad. El objetivo de este programa se encuentra incluido en la Declaración de la Cumbre Mundial para los Niños de Nueva York desde 1991 la cual establece como meta, la reducción en una tercera parte de la muertes por infección respiratoria aguda en los niños menores de cinco años para el año 2000 1.

La terapia antimicrobiana es un punto clave en el éxito del tratamiento; debe ser eficaz contra S. pneumoniae y H. influenzae. Los antibióticos baratos y fáciles de adquirir como la penicilina, amoxicilina y trimetoprim-sulfametoxazol son recomendables. Una dosis de 50,000 UI/kg intramuscular de penicilina procaina una vez al día da una concentración sérica de penicilina mayor de 1.0 mcg/mL en niños 13; es eficaz contra cepas de H. influenzae no productoras de betalactamasas, cepas susceptibles de S. pneumoniae con una concentración mínima inhibitoria de 0.1 a 1.0 mcg/mL 13. A pesar de que se dice que la penicilina tiene pobre actividad en contra de H. influenzae, se ha demostrado que este microorganismo es casi tan susceptible a la penicilina como a la ampicilina 13. En la mayoría de los casos las inyecciones de 50,000 UI de penicilina sódica cristalina cada 6 h dan niveles altos de penicilina, con una concentración sérica de >5 mcg/mL 3 h después de su aplicación 13 lo que es un tratamiento eficaz para niños hospitalizados con neumonía moderada. Para el tratamiento de la neumonía severa cuando no se tolera la vía oral y existe riesgo elevado de muerte, se recomienda agregar cloranfenicol en dosis de 25 mg/kg cada 6 a 8 h ya que es eficaz contra H. influenzae, S. pnumoniae y S. aureus con excelente penetración a pulmón 14.

En un estudio en Perú en 1985 donde se analizaron las características clínicas, etiología y tratamiento de las IRA a fin de conocer la letalidad y mortalidad por estas infecciones se incluyeron 696 pacientes de una muestra representativa de la consulta externa y 330 niños hospitalizados; de los hospitalizados, 308 por 1000 tuvieron un IRA y de éstos el 60.13% presentaron neumonía. Se identificó como etiología bacteriana al S. aureus y S. penumoniae. La penicilina fue eficaz en el 70% de las bronconeumonías y en el 89% de las neumonías lobares o lobulares 15.

Uno de los problemas actuales es la falta de información de la resistencia bacteriana a los antimicrobianos. Se debe agregar el problema en numerosos estudios sobre todo los realizados en Pakistán, donde se informó que la resistencia in vitro no predice las fallas terapéuticas clínicas 16.

El costo del tratamiento de las IRA aumenta considerablemente en casos de hospitalización lo que implica además del uso de antibióticos, otras medidas como el uso de oxígeno. Por ejemplo, en lo que se refiere a oxigenoterapia, en un estudio en Papua Nueva Guinea el flujo continuo de oxígeno a 1 L/min durante un año tuvo un costo de más de US $2,200.00 para su transporte hacia las áreas rurales, lo que representa más que el producto nacional per cápita para los 85 países más pobres del mundo 16.

El objetivo del presente trabajo es describir las características epidemiológicas, el tratamiento empleado y el costo de hospitalización en pacientes menores de cinco años hospitalizados por IRA durante 1994 y 1995 en el Instituto Nacional de Pediatría.

MATERIAL Y MÉTODOS

            El estudio se realizó en 1996 en el INP. El protocolo de investigación fue aprobado por las comisiones de Investigación y Etica del Instituto. Se seleccionaron los expedientes clínicos del archivo de pacientes que cumplieran los siguientes criterios de inclusión: 1. Hospitalizados entre enero de 1994 y diciembre de 1995; 2. Diagnósticos de egreso de una o más de las siguientes entidades diagnósticas: neumonía, infección respiratoria de causa no determinada, insuficiencia respiratoria aguda de causa no especificada, absceso pulmonar, empiema; 3. Edad entre 0 y 60 meses. Se excluyeron pacientes con expediente incompleto. Seis médicos residentes universitarios de la especialidad de pediatría previamente capacitados llenaron el formato para registrar las variables del estudio a partir de la historia clínica, notas de evolución, hoja de indicaciones médicas y hojas de enfermería del expediente clínico y en su caso el certificado de defunción. Las variables en estudio fueron género, edad, tiempo de hospitalización en días, tratamiento antimicrobiano empleado, costo por hospitalización en días, condición de egreso.

            Los pacientes se dividieron en dos grupos por su estado de salud previo: niños con neumonía sanos previamente y neumonía asociada a padecimientos crónicos.

            Se capturó la información en programa D-Base versión 96, en computadora personal disco duro IBM compatible. El análisis estadístico se efectuó en el programa EP16 de la Organización Mundial de la Salud y el CDC de Atlanta.

            Se efectuó análisis descriptivo de las variables y se presentan en forma de medias y desviación estándar para variables continuas y número de pacientes y porcentajes para aquellas categóricas. Se realizó análisis comparativo entre los grupos mediante chi cuadrada en variables dicotómicas y T de student en variables continuas; el costo calculado del tratamiento base para día cama fue de $641.00. pesos, moneda nacional

RESULTADOS

            De enero de 1994 a diciembre de 1995 se hospitalizaron 16,078 niños; 9,550 (59.4%) eran menores de cinco años de edad y 452 (2.81%) constituyeron el grupo de neumonías; de éstos el grupo de neumonías en niños previamente sanos fue de 251 (55.5%) y niños con padecimientos crónicos y neumonía 201 (44.5%).

            Hubo 255 niños (56.4%) y 197 (43.6%) niñas (Cuadro 1).

            Edad: <28 días, 34 niños (7.5%); 29 días a 12 meses, 234 (51-8%); 13 meses a cinco años, 184 (40.7%) (Cuadro 2).

            Tiempo de hospitalización según estado previo de salud: De <3 días: 63 pacientes (14%); de tres a siete días, 127 (28%); ocho a doce días, 107 (23.7%); >13 días, 155 (34.3%) (Cuadro 3).

            Antibioticoterapia. Se usó penicilina en 163 pacientes (36%); en el 57% de los casos se emplearon otros antibióticos: amoxicilina (0.7%), macrólidos (1.5%), ampicilina (0.7%), dicloxacilina (2.2%), clindamicina (0.9%), aminoglucósidos (1.5%), cefalosporinas (4%), trimetroprim-sulfametoxazol (2%), fosfomicina (0.4%). Las combinaciones de dos antibióticos fueron: dicloxacilina-cloranfenicol (16.8%), dicloxacilina-amikacina (12.4%), ampicilina-amikacina (3.8%), vancomicina-cefalosporinas (3.3%), cefalotina-amikacina (2%), dicloxacilina-cefalosporinas (2.4%) y clindamicina-amikacina (2.2%); 32 pacientes (7%) no recibieron antibiótico (Cuadro 4).

            Hubo 73 defunciones por IRA: tasa de mortalidad de 118/1000; 37 de ellas (50.6%) en niños previamente sanos (Cuadro 5) y en quienes hubo complicaciones diversas, secundarias a la neumonía; 36 (49.4%) ocurrieron en niños con enfermedades crónicas diversas. Las causas de defunción por año se presentan en el cuadro 6.

            El costo del tratamiento basado en días de hospitalización y el costo del día cama en $641.00 se presentan en el cuadro 7. Hubo relación directa de los costos con la duración de hospitalización: cerca de cinco veces mayor para la estancia hospitalaria de más de siete días.

DISCUSIÓN

            Este estudio muestra algunas de las características epidemiológicas de las infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores de la población infantil menor de cinco años hospitalizada entre enero de 1994 y diciembre de 1995 en el INP.

            La IRA es causa principal de morbilidad y mortalidad entre los niños en países en desarrollo, con más de 90% de muertes por neumonía en menores de cinco años 1,2. En países desarrollados también son una de las principales causas de morbilidad 17,18, responsables de aproximadamente 23 episodios de enfermedad por 100 niños/año durante los dos primeros años de vida 19.

            La relación varones/mujeres mostró que el riesgo de neumonías es mayor para niños incluso hasta dos veces más 20.

            Resultados semejantes se obtuvieron en el hospital de Belén en Trujillo, Perú en frecuencia, para grupos de alto riesgo y para identificar factores determinantes de las IRA; el grupo más vulnerable fue el de cinco años de edad (81.5%) y el sexo masculino (55.3%) 21.

            En el presente estudio el grupo más afectado fue el de uno a doce meses de edad, lo cual coincide con otros estudios en los que la mortalidad y la morbilidad fue hasta de 57.8% entre uno y once meses de edad 1; entre los seis y nueve meses se incrementa el número de casos. De éstos cerca del 30% visitan a un médico y aproximadamente el 2% son hospitalizados por IRA 22.

            La mayoría de nuestros pacientes requirieron hospitalización mayor a siete días (56.14%) con incremento del costo por hospitalización.

            Los esquemas de antibióticos fueron diversos y diferentes a lo recomendable en neumonía adquirida en la comunidad, posiblemente porque tuvieron neumonía asociada a padecimientos crónicos o bien neumonía complicada. Llama la atención que aunque la mitad de los pacientes con neumonía eran niños previamente sanos, sólo en el 30.2% de ellos se empleó un antibiótico de primera elección como lo recomienda la OMS.

            En la mitad de los casos la neumonía se asoció a padecimientos crónicos. Estudios basados en causas subyacentes de muerte sugieren que en países en desarrollo aproximadamente una de cada seis muertes de niños entre 0 y cuatro años de edad se deben a neumonía y gran parte asociadas con algún padecimiento crónico como desnutrición principalmente 1 o a otras infecciones como sarampión y tosferina.

            Estas defunciones en términos generales son previsibles, mediante un diagnóstico temprano y la aplicación de medidas terapéuticas oportunas 4. Gran parte de las muertes anuales de niños menores de cinco años en los países americanos se debe a IRA; la causa de la mayoría por neumonía que causa ocho a nueve de cada 10 muertes por IRA 10.

            En el estudio de Perú la mortalidad por IRA fue de 11.2 por 1000 nacidos vivos y una letalidad de 3.93% 15.

            El Comité Consultivo Académico de la Secretaría de Salud calcula que en el 70% de las defunciones por infección respiratoria aguda, el paciente no acudió a recibir atención a una unidad de salud 23 o probablemente no asiste de manera oportuna, sino cuando la salud se ha agravado. El compromiso respiratorio y el mal pronóstico resultante se deben a esta demora.

            En el presente estudio, el 49.4% de los casos fallecidos tenían una enfermedad subyacente crónica (Cuadro 7). Sin embargo, al menos en la mitad, el proceso fue agudo, sin enfermedad previa subyacente.

            Según se muestra en las guías de tratamiento de IRA de vías inferiores, la primera elección de antibióticos es la penicilina sódica cristalina como monoterapia de inicio 4. En este estudio sólo el 36% de los pacientes recibieron ese antibiótico sólo o combinado (Cuadro 8). Por lo tanto en el 64% de los casos las características de los pacientes al momento de su admisión obligaron a usar un antimicrobiano diferente. Sin embargo, cuando se comparan los porcentajes de uso de antibiótico entre niños previamente sanos y con enfermedades crónicas, no existe diferencia.

            El tratamiento de IRA sin antibióticos en este estudio fue significativamente más alto en el grupo de niños previamente sanos en comparación con los niños con enfermedad crónica.

            Se justifica una terapéutica antimicrobiana combinada de amplio espectro en casos de IRA aguda en pacientes inmunocomprometidos 24,25 por una alta frecuencia de resistencia a los antibióticos en los gérmenes asilados, con concentraciones mínimas inhibitorias (CMI) superior a 1.5 mcg/mL a penicilina y otros. En los pacientes de la presente revisión no se encontraron datos de CMI y sensibilidad a antimicrobianos en los registros; los esquemas antibióticos fueron iniciados empíricamente en el momento de admisión del paciente. En neumonía comunitaria los esquemas antimicrobianos empíricos distintos a los recomendados por la OMS no disminuyeron la mortalidad y por lo tanto se eleva innecesariamente el costo y el riesgo de aparición de cepas resistentes.

            La duración del tratamiento antimicrobiano recomendado para una neumonía adquirida en la comunidad es de 10 días 26; sin embargo, recientemente no ha sido evaluada la eficacia y seguridad de regímenes de corta duración.

            En esta población de estudio todos los pacientes recibieron un antimicrobiano parenteral inicialmente, pero sólo el 30.7% egresaron antes de siete días de tratamiento y se continuó con el antimicrobiano por vía oral. En el 58% de los pacientes el tiempo de hospitalización fue mayor de siete días y se pudo concluir el esquema de administración del antibiótico; sin embargo, el costo por tratamiento de cada caso se elevó al prolongarse la permanencia hospitalaria.

            Un estudio en Nueva York acerca del costo de las enfermedades respiratorias inferiores mostró que el tratamiento por estos padecimientos costó US$35.14 (costos de 1984) por niño; el tratamiento hospitalario fue de US $19.68 y el ambulatorio de US $15.46. En ese estudio al menos 2.5% del total de costos por hospitalización en niños menores de dos años de edad corresponde a estas enfermedades. Los gastos de antibióticos, fueron 2.7% del total de costos y la hospitalización el 56% de los mismos 19.

            No todos los casos de neumonía requieren tratamiento parenteral hospitalario; los antibióticos seguros y eficaces por vía oral podrían evitar hospitalizaciones por esta causa en nuestra población y en otros países en desarrollo 16.

            El uso de penicilina endovenosa que requiere hospitalización en niños con neumonía, es más eficaz, pues los antibióticos orales podrían no tolerarse adecuadamente. Sin embargo un ensayo clínico controlado reciente en Pakistán señala que la amoxicilina oral es eficaz y segura en el tratamiento de la neumonía infantil asociada a bacteremia en más del 90% de los casos 27.

            Algunos autores han sugerido que la terapéutica antimicrobiana intravenosa no es la solución en términos globales y que deben ser evaluados regímenes intramusculares y orales en cada región. Los tratamientos ambulatorios con reducción de costos, con elevado o similar beneficio reduce el riesgo de infecciones de adquisición nosocomial. Estas propuestas requieren una cuidadosa selección de pacientes.

            En algunos hospitales de países desarrollados, se ha recomendado el egreso temprano del paciente y su seguimiento mediante visitas domiciliarias periódicas por el personal de salud 28,29. Pero en nuestra población, el manejo ambulatorio del paciente requiere de un alto grado de educación y adiestramiento de la familia del enfermo, para un estrecho seguimiento de la terapéutica. Las visitas de seguimiento domiciliario en una ciudad como México con 19 millones de habitantes, es difícil, costoso y requiere un sistema coordinado de unidades locales de salud en las comunidades.

            Las limitaciones de este estudio son las de ser un análisis retrospectivo; que no se pudo obtener información sobre la sensibilidad a antibióticos de los cultivos aislados; que no existió un criterio uniforme para evaluar el cambio de antibióticos y por ende no se puede conocer la eficacia de los medicamentos de primera línea.

            Lo ideal sería realizar un estudio prospectivo para a conocer la eficacia y seguridad de la penicilina y la amoxiciina en IRA.

            Por otra parte el diagnóstico de neumonía fue muy diverso: clínico, por radiología y en pocos casos por algún otro método diagnóstico.

            La OMS propone criterios clínicos basados en múltiples investigaciones y publicaciones 30-39 los cuales podrían ser aplicados para unificar criterios en el INP y evitar estudios poco concluyentes que tienen un alto costo:

a)     Neumonía no severa: tos, dificultad en la respiración con taquipnea, frecuencia respiratoria >50/min para niños de 2 a 11 meses de edad y >40 para niños de 12 a 59 meses de edad.

b)     Neumonía severa: tos, dificultad en la respiración, tiro subcostal (con o sin taquipnea).

c)      Neumonía muy severa: tos dificultad en la respiración, datos de peligro como convulsiones, somnolencia, alteración del estado de consciencia, incapacidad para ingerir líquidos, desnutrición severa, estridor en reposo y cianosis.

CONCLUSIONES

            Durante 1994-1995 existió una tasa mortalidad relativa elevada en el INP por infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores. Los criterios de diagnótico y tratamiento sugeridos por la OMS se observaron en la minoría de los casos hospitalizados. La frecuencia del uso de penicilina y amoxicilina en casos de neumonía comunitaria de pacientes previamente sanos fue de 36% y 0.7% respectivamente.

            Algunos autores han sugerido que la antibioticoterapia oral con agentes del tipo de la amoxicilina pueden ser igualmente eficaces y constituirían una alternativa confiable en el tratamiento intrahospitalario con penicilina intravenosa 16,27. La farmacocinética, dosis óptima, intervalo de administración son recomendaciones generales que deben ser planteadas y evaluadas con ensayos clínicos específicos de infección respiratoria aguda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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CUADRO 1

DISTRIBUCIÓN POR SEXO DE IRA SEGÚN ESTADO PREVIO DE SALUD

 

           

Sexo

Niños previamente sanos n=251

Niños con padecimientos crónicos n=201

P

Masculino

149 (59.4)

106 (52.7)

NS

Femenino

102 (40.6)

95 (47.3)

NS

Total

251 (55.6)

201 (44.5)

NS

 

 

CUADRO  2

DISTRIBUCIÓN DE IRA POR GRUPOS DE EDAD SEGÚN ESTADO DE SALUD PREVIO

 

Edad

Niños previamente sanos (%) n=251

Niños con padecimientos crónicos (%) n=201

P

<28 d

26 (10.3)

8 (4.0)

0.011*

29d-12m

148 (59.0)

86 (42.8)

0.0006*

13m-5a

77 (30.7)

107 (53.2)

0.000001*

 

* =Diferencias estadísticas significativas

d= días; m= meses

 

 

CUADRO  3

TIEMPO DE ESTANCIA HOSPITALARIA EN IRA SEGÚN ESTADO PREVIO DE SALUD

 

Días estancia hospitalaria

Niños previamente sanos (%) n=251

Niños con padecimientos crónicos (%) n=201

p

<3 días

28 (11.1)

35 (17.4)

0.05*

3 a 7 días

67 (26.7)

60 (29.8)

0.46

8 a 12 días

67 (26.7)

40 (20.0)

0.09

>13 días

89 (35.5)

66 (32.8)

0.55

CUADRO  4

ANTIBIÓTICOS EMPLEADOS EN EL TRATAMIENTO DE 452 NIÑOS CON DIAGNÓSTICO DE NEUMONÍA, SEGÚN ESTADO PREVIO DE SALUD n (%)

Antibiótico

Neumonía (niños previamente sanos) (%) n=251

Neumonía (niños con padecimiento crónico) (%) n=201

P**

Penicilina

76 (30.2)

87 (43.3)

0.0042*

Dicloxacilina /             cloranfenicol

42 (16.7)

34 (17.0)

0.9589

Dicloxacilina /  amikacina

32 (12.7)

24 (12.0)

0.7953

Cefalosporinas

11 (4.4)

7 (3.5)

0.6268

Ampicilina /    amikacina

14 (5.6)

3 (1.5)

0.023*

Vancomicina /   cefalosporinas

12 (4.8)

3 (1.5)

0.05*

Dicloxacilina /   cefalosporinas

9 (3.6)

2 (1.0)

0.1418

Clindamicina /    amikacina

4 (1.5)

6 (3.0)

0.4979

Dicloxacilina

9 (3.6)

1 (0.5)

0.05*

Sin antibióticos

24 (9.6)

8 (4.0)

0.02149*

 

* = Diferencias estadísticas significativas

** = X2

 

 

 

 

 

CUADRO  5

DEFUNCIONES POR NEUMONÍA EN 1994 Y 1995 EN EL INSTITUTO NACIONAL DE PEDIATRÍA

Niños previamente sanos (%) n=251

Niños con padecimientos crónicos (%) n=201

P

37 (14.7)

36 (18.0)

0.36

 

 

CUADRO  6

DEFUNCIONES POR NEUMONÍA SEGÚN DIAGNÓSTICO ESPECÍFICO Y ANO DE OCURRENCIA

 

Diagnóstico

1994

1995

TOTAL

Neumonía en niños previamente sanos

17

20

37

Neumonía en padecimientos crónicos

 

 

 

Cáncer

4

7

11

Cardiopatía

9

2

11

Inmunodeficiencia

5

1

6

Insuficiencia renal

1

0

1

Neumopatía crónica

2

0

2

Trastornos genéticos

1

2

3

Hpatopatía

0

2

2

TOTAL

39

34

73

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO  7

COSTOS DE HOSPITALIZACIÓN EN IRA DURANTE 1994 Y 1995 EN MONEDA NACIONAL SEGÚN TIEMPO DE ESTANCIA Y ESTADO DE SALUD PREVIO

 

Tiempo estancia hospitalaria

Niños previamente sanos n=251

Niños con padecimientos crónicos n=201

                    TOTAL

               p

- 2 días

$35,896

$44,870

$80,766

0.00001*

3 a 7 días

$269.220

$300,629

$569,849

0.00001*

> 7 días

$1,242,072

$843,972

$2,986,044

0.00001*

TOTAL

$1,547,190

$1,189,471

$2,736,659

0.0001

 

     *  Diferencias estadísticas significativas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INFARTO AGUDO DEL MIOCARDIO POR CHOQUE ELÉCTRICO. INFORME DE UN CASO

Dr. Carlos Manuel Oliva Céspedes *
Dra. Rosa Campos Martínez **
Dr. Juan Antonio Rodríguez Días ***

* Especialista en primer grado en Pediatría. Médico Intensivista. Cardiopediatra y Jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Pediátrico Provincial "Eduardo Agramonte Piña", Camagüey, Cuba
** Especialista en primer grado en Medicina General Integral, Residente de 2º año de Cardiología
*** Especialista en primer grado en Medicina General Integral, Residente de 2º año de Cardiología

Correspondencia: Dr. Carlos Manuel Oliva Céspedes. Hospital Pediátrico Provincial "Eduardo Agramonte Piña", Camagüey, Cuba


RESUMEN
Se presenta el caso de un niño de 11 años de edad sin antecedentes patológicos quien sufrió un infarto agudo del miocardio causado por un choque eléctrico accidental con corriente alterna y cayó en coma. Se describen las características clínicas, electro y ecocardiográficas y de otros estudios complementarios. El paciente se recuperó. Se comparan los datos del paciente con otros casos informados en la literatura médica.
Palabras clave: Infarto agudo del miocardio, choque eléctrico, corriente alterna, coma.

Acta Pediatr Mex 1999;20:

ABSTRACT
The authors present the case of an eleven year old boy who sustained an acute myocardial infarction and went into coma as a result of an accidental electric shock. The clinical, electrocardiographic and echocardiographic data were analyzed. Other complimentary tests were performed. The findings on the patient are compared with other data from the medical literature.
Key words: Acute myocardial infarction, electric shock, electrocardiogram, echocardiogram, coma.
INTRODUCCIÓN
El daño del corazón por la corriente eléctrica es un evento relativamente infrecuente. Acontece aproximadamente en el 3% de los enfermos admitidos en Unidades de Quemados 1. Sus manifestaciones frecuentemente son devastadoras y requieren evaluación intensiva inicial, monitorización y tratamiento. La frecuencia de muerte accidental por electrocución es de 0.54 por 100,000 personas al año en los Estado Unidos 16. En la mitad de los casos se debe a contacto con corriente de bajo voltaje (por debajo de 1,000 voltios) y suele producirse en igual proporción tanto en el hogar como en el trabajo; es más frecuente en verano y a principios de otoño. La exposición a la corriente eléctrica se puede clasificar de acuerdo al tipo de corriente (alterna o directa) y del voltaje. Muchos accidentes ocurren con corriente alterna mientras que la lesión o daño por corriente directa es poco frecuente y en la mayoría de los casos ocurre por un rayo o relámpago.
La corriente eléctrica se considera de baja tensión si el voltaje es de menos de 1,000 voltios y de alta tensión si excede ese valor. La lesión por corriente alterna se considera más peligrosa que por corriente directa con el mismo voltaje 2 lo que se debe a que la contracción muscular tetánica producida por la primera prolonga el tiempo de exposición a la corriente.
Informe del caso.
JARC, niño de 11 años, de raza blanca, sin antecedentes patológicos personales. Antecedentes patológicos familiares: Asma bronquial, diabetes mellitus y cardiopatía isquémica.
El paciente ingresó a la Unidad de Urgencias el 29 de junio de 1998 a las 17:00 h. El antecedente fue que se encontraba dentro de un tanque metálico lleno de agua; subió a uno de sus bordes y con la cabeza (porción occipital) hizo contacto con un cable eléctrico de 120 voltios al cual quedó prendido alrededor de cinco minutos y perdió la conciencia. Cuando se separó del cable cayó en el tanque de agua y sufrió ahogamiento incompleto. Fue llevado al Hospital Provincial de adultos por ser el más cercano a su domicilio y sometido a una reanimación de aproximadamente 40 minutos, ya que llegó en fibrilación ventricular (Fig. 1 A,B,C). Se aplicó un choque eléctrico de 2 watts x kg y se logró un ritmo sinusal por minutos y esto fue seguido por otro episodio de fibrilación ventricular luego nuevamente ritmo sinusal (Fig. 1 D) más tarde por taquicardia ventricular; no se percibía pulso (Fig. E). Fue necesario emplear choques eléctricos hasta tres veces y así se logró una actividad cardiaca espontánea y finalmente por ritmo sinusal (Fig. 1 F). Se intubó la tráquea y se trasladó a la Unidad de Cuidados Intesivos del Hospital Pediátrico Provincial "Eduardo Agramonte Piña", donde se recibió al paciente en coma.
Se le conectó a un equipo "Servo 900 C" en modalidad controlada con presión de 20, fracción inspirada de oxígeno 100%, frecuencia respiratoria 20 x min; después se disminuyó la fracción inspirada de oxígeno a 0.4. En ese momento el paciente seguía en coma, con cianosis distal; la frecuencia cardiaca era 136/min en ritmo sinusal. Se observó desnivel positivo de ST. Un electrocardiograma de 12 derivaciones, mostró ritmo sinusal, frecuencia cardiaca 100/min, Â QRS + 30°, desnivel positivo de ST en D1, aVL y de V1 a V6; había una onda Q profunda del 25% de la R y además bloqueo incompleto de rama derecha del haz de His (Fig. 2). Se decidió usar lidocaína en infusión continua a 35 mg/kg/min y betabloqueadores (propranolol) para tratar de disminuir la frecuencia cardiaca y prevenir la reinstalación de las arritmias.
El 30 de junio de 1998, se observaron en el monitor extrasístoles ventriculares sin que hubiera repercusión hemodinámica; se mantenía en ritmo sinusal. Mejoró desde el punto de vista ventilatorio, lo que permitió disminuir los parámetros ventilatorios hasta el 2 de julio de 1998 cuando se extubó sin incidentes. Desde el punto de vista neurológico continuaba en coma, aunque menos profundo; presentaba algunos movimientos. Un ecocardiograma mostró hipocinesia del septum y de la pared anterior, así como contractilidad disminuida; sin embargo, la fracción de eyección era de 65%. Los electrocardiogramas subsecuentes muestran variaciones (Fig. 2 B, C) hacia la mejoría hasta llegar a ser normal (Fig. 2D). El 7 de julio de 1998, después de una evolución clínica favorable se trasladó al servicio de Cardiología. Continuaba somnoliento; respondía a estímulos en forma incoherente; se encontraba espástico, por lo que se solicitó evaluación por fisiatría y se inició rehabilitación escalonada; se logró un incorporación casi total a la vida normal.
Complementarios realizados al ingreso.
Hemograma con diferencial: Hb 141 g/L; leucocitos 13/109. P .093 MO .06 M 0.01 E 0.00; Na 135 mmol/L; K 3.3 mmol/L; Ca 2mmol/L; glicemia 9.5 mmol/L; gasometría arterial: hipoxemia ligera; telecardiograma: Area cardiaca normal, congestión pulmonar; electrocardiograma; ecocardiograma sin Doppler. No se dispuso de los medios para estudiar las enzimas.
DISCUSIÓN
Entre los accidentes más graves que sufren los niños se encuentran las quemaduras, como las causadas por la corriente eléctrica de alto voltaje, que produce intensa contracción muscular tetánica. Los cambios por la agresión eléctrica se deben a su acción sobre los tejidos. La alta resistencia de la piel a la corriente eléctrica es responsable de las quemaduras cutáneas 2,6. La lesión térmica produce necrosis por coagulación de los tejidos predominantemente cerca del sitio de contacto con la piel 7. Por otra parte, la baja resistencia de los tejidos vasculares y nerviosos los hacen más susceptibles al daño eléctrico 2,3,16. Los cambios en la capa íntima de los vasos son bien conocidos y pueden causar trombosis que a su vez llevan a la necrosis tisular 11,14,23.
El amperaje (flujo de corriente por unidad de tiempo) es el factor más importante en la electrocución humana. La resistencia de la piel seca puede ser superior a 100,000 ohms; por eso una persona en contacto con 120 voltios (la corriente más usada en el hogar) puede sentir hormigueo; cuando la piel está mojada o sudorosa, desciende la resistencia y el amperaje se eleva, lo que puede llegar a producir fibrilación ventricular.
El sistema cardiorrespiratorio es particularmente sensible a los efectos agudos de la corriente alterna. Una corriente alterna pequeña de 100 ma, es suficiente para producir fibrilación ventricular 2,9. Niveles relativamente bajos de corriente son capaces de producir contracciones tetánicas de los músculos respiratorios, lo que provoca paro respiratorio. Se ha señalado que esta corriente tiene efecto a nivel del centro respiratorio pero no ha sido demostrado 2,6,9.
El peligro de que ocurra un paro cardiaco está en relación a la magnitud y la duración de la acción de la corriente eléctrica 17. Otros efectos son la instalación de disrritmias, de infarto agudo del miocardio, contusión miocárdica y cambios no específicos del electrocardiograma en el 50% de las víctimas 3,6,7,10.
Housinger y cols. en un estudio sobre víctimas de lesiones eléctricas encontraron niveles de isoenzimas MB de la creatininfosfatodeshidrogenasa elevada en un 56% de los casos. Con estudios de imagen de pirofosfato de tecnesio 99 y electrocardiogramas en serie, no se observaron datos de infarto agudo del miocardio en presencia de lesión eléctrica 7. Es interesante lo observado en los electrocardiogramas de nuestro paciente, que mostraron arritmias, bloqueo de rama derecha, zona de lesión y zona eléctricamente inactivable, todo causado por la corriente eléctrica. Estas alteraciones no parecen relacionarse con el evento de "casi ahogamiento", pues éste fue resuelto rápida y eficazmente. Por otra parte, en una revisión de una serie numerosa de accidentes por corriente eléctrica desde 1969, se precisó que esto es un evento poco común y que las isoenzimas no reflejan los cambios reales que ocurren en el miocardio. La elevación de la CPK-MB puede ser secundaria a la lesión del músculo esquelético, como señala McBrige 11. Infortunadamente no se realizó esta determinación en nuestro enfermo, por falta de elementos. Otros cambios incluyen bloqueos de rama derecha, hipoquinesia global transitoria. En cualquier caso, las lesiones vasculares son frecuentes, pues la corriente eléctrica sigue el recorrido de los vasos sanguíneos.
Sistema nervioso. Se han descrito varias lesiones del sistema nervioso central, médula ósea y nervios periféricos después de la exposición a la corriente eléctrica; el 70% de los pacientes experimentan pérdida de la consciencia o parálisis transitoria 16 que se recupera en 5 a 10 min. Puede aparecer confusión, agitación, cefalea, trastornos de conducta y amnesia retrógrada; estos síntomas son menos aparentes durante los primeros días. El coma persistente o de principio tardío, se debe a edema cerebral, lo que también sucede en casos de trauma craneal o en trombosis cerebral, y generalmente tienen mal pronóstico 21. Fue satisfactorio que el problema de coma en nuestro paciente se resolvió en forma satisfactoria debido al uso constante de apoyo ventilatorio y de medidas para controlar las arritmias. Otras lesiones neurológicas son impredecibles, puede llegar a producirse la sección parcial o total del cordón espinal, mielitis transversa, etc.
Las afecciones neurológicas periféricas se deben a la injuria local, por acción directa del flujo de corriente sobre el nervio; las más frecuentes, son las del nervio cubital y medial 24. No ocurrieron en nuestro paciente.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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23. Cooper MA. Lighting injuries: Prognostics signs for death . Ann Emerg Med 1980;9:134
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PIES DE FIGURAS

Fig. 1. Los trazos electrocardiográficos A, B y C se registraron al ingresar el niño al hospital. El trazo A muestra fibrilación ventricular; el B, un fragmento (en las partes izquierda y central), de taquicardia ventricular con algunas extrasístoles ventriculares y en la parte final, nuevamente fibrilación ventricular. El trazo C continúa con fibrilación ventricular. El trazo D se obtuvo después de aplicar al paciente un choque eléctrico para desfibrilar y que permitió que se recobrara el ritmo sinusal, aunque no permanente, pues fue seguido de taquicardia ventricular (trazo E). El trazo 1F después de varios choques eléctricos.

Fig. 2. Trazos registrados en fechas progresivas, todos en ritmo sinusal. El trazo A muestra desnivel positivo de S-T en DI, aVL y de V3 a V6; onda Q profunda y ancha en DI y aVL. Los trazos B y C muestran las mismas alteraciones pero en mucho menor grado; además, el trazo C muestra un complejo QS en V4. Cmbos muestran complejos de tipo rSR en V1 y V2. Estos datos sugieren que se produjeron lesión y una zona eléctricamente inactivable anteroseptal. El trazo D muestra excelente recuperación: persiste el ritmo sinusal y han desaparecido los dtos de lesión y de zona eléctricamente inactivable.

 

COBERTURA DEL SEMINARIO DE ATENCIÓN MÉDICA DEL PLAN ÚNICO DE ESPECIALIZACIONES MÉDICAS EN EL PRIMER AÑO DE PEDIATRÍA

Dr. Luis Heshiki N. *
Dr. Armando Garduño Espinosa *
Dr. Pedro Sánchez Márquez
Lic. Martha Alicia Garnica Silva *

* Subdirección General de Enseñanza. Instituto Nacional de Pediatría


Correspondencia: Dr. Luis Heshiki Nakandakari. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco México 94530 D.F. Tel. 56 06 00 02 ext. 185, 56 06 40 74


RESUMEN
Se presentan los resultados de encuestas aplicadas a alumnos del primer año de Pediatría de una institución de tercer nivel para verificar el cumplimiento del Seminario de Atención Médica del Plan Unico de Especializaciones Médicas. La meta esperada en cada rubro explorado fue de 80%, misma que se conformó con la suma de respuestas positivas (total y medianamente positivas). Dicha meta fue alcanzada y algunas veces superada, en la mayoría de los rubros analizados; sin embargo, la conformación de dichos porcentajes muestra la necesidad de un mayor esfuerzo para alcanzar cifras más definidas. La obtención de parámetros objetivos constituye la base para orientar la planeación de las actividades académicas con el propósito de lograr mejorías progresivas en aplicaciones subsecuentes de dicho plan de estudios.
Palabras clave: Plan de estudios, especialización, parámetros, encuestas.

Acta Pediatr Mex 1999;20:

ABSTRACT
The results of the surveys applied to first grade students of pediatrics in a thrid level institution to evaluate the accomplishment of the "Seminario de Atención Médica del Plan Unico de Especializaciones Médicas" are presented. The expected goal in each explored aspect was 80%, which was composed by the sum of positive answers (completely and also relatively positive). This goal was reached, and even surpassed in some cases, in most of the analyzed aspects; however, the conformation of these percentages shows the need for a larger effort to reach more defined figures. The attain objective parameters constitutes the basis to orient the planning of the academic activities with the purpose of obtaining progressive improvements in the subsequent applications of this study plan.
Key words: Students, surveys, accomplishment, percentages.
1. INTRODUCCIÓN
La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México realizó, en 1994-1995, una reforma educativa trascendental al introducir el plan único de especializaciones médicas (PUEM) 1 para su aplicación en todas sus sedes de cursos de especialización médica, con la finalidad de mejorar la capacidad de los egresados y en consecuencia, la calidad de la atención médica de la población mexicana.
La estructura y organización académica de los cursos de especialización médica se modifica en relación a las tres funciones profesionales sustantivas, atención médica, investigación y docencia, con un enfoque metodológico basado en la solución de problemas de atención médica, sean de prevención, tratamiento o rehabilitación. Esta metodología propone estrechar el vínculo entre la teoría y la práctica, donde la búsqueda del conocimiento surge de las situaciones reales de la práctica cotidiana y deja atrás el enfoque tradicional pasivo-receptivo que se desarrollaba en las aulas 2.
El PUEM entró en vigor a partir del período escolar 1994-1995; su implementación correspondiente a Pediatría en este Instituto se efectuó a partir del período 1995-1996, dado que se requería la elaboración de los programas de estudios de Pediatría 3, acordes con el nuevo planteamiento.
La rotación por los servicios básicos en este Instituto coincidió con los servicios indicados en el PUEM-Pediatría y aunque el planteamiento conceptual y metodológico que se propone no está en desacuerdo con lo que se ha estado realizando en la docencia en servicio, es necesario explicar el enfoque del trabajo de atención médica y establecer la sistematización en el control y la supervisión de las actividades prácticas.
Los seminarios del programa teórico de Pediatría, ahora Seminario de Atención Médica (SAM), se venían cumpliendo tradicionalmente en las aulas, con calendario y horario previamente establecidos, independientemente de la rotación de los alumnos por los servicios. Tal disposición trajo consigo problemas para el logro de los objetivos educacionales, debido principalmente a:
a) ausencias por diversos motivos (servicios críticos, niños graves, traslados de pacientes, etc.);
b) poca receptividad de los alumnos que salen de guardias, principalmente en este primer año de residencia;
c) escasa aplicación práctica de los temas que no corresponden con el servicio en el que se encuentran y en consecuencia, escasos alumnos que realmente aprovechan los temas por estar en el servicio en el que pueden aplicar los conocimiento teóricos tratados;
d) falta de motivación de los docentes ante la escasa asistencia y receptividad que deriva en la delegación de sus funciones docentes en otros médicos adscritos o en residentes de mayor jerarquía, etc.
Por lo anterior, previa aceptación de los jefes de departamentos clínicos y la autorización de la Subdirección General de Enseñanza, el SAM fue asignado a cada servicio para desarrollarse, en las diversas formas de transmisión del conocimiento, durante su práctica cotidiana.
2. JUSTIFICACIÓN
En este estudio se pretende identificar el grado de cumplimiento del SAM en el primer año del curso de especialización en pediatría, mediante encuestas aplicadas a los alumnos para obtener información sobre la participación de cada uno de los departamentos clínicos correspondientes, sus médicos adscritos y residentes de mayor jerarquía, así como la participación activa de los propios alumnos.
3. MATERIAL Y MÉTODO
Se elaboró y aplicó una encuesta descriptiva y anónima a los alumnos de primer año del curso de especialización en Pediatría, que explora 11 rubros; existencia de un programa académico propio del departamento, cobertura de los temas asignados, calidad de dicha cobertura, autogestión del alumno y satisfacción por los conocimientos adquiridos, sugerencias que propone, otros temas no programados que fueron abordados, participación de médicos adscritos y de residentes de mayor jerarquía, correlación teorico-práctica y ponderación de la atención docente recibida en cada departamento clínico.
Un mes antes del inicio oficial de cada curso, se proporcionó a cada uno de los departamentos y a cada alumno, el programa de seminarios respectivo con las cartas descriptivas simplificadas correspondientes, las cuales indicaban el contenido a desarrollar, el sistema de evaluación y la bibliografía recomendada por el PUEM-Pediatría.
La encuesta fue aplicada al término de la rotación por cada departamento clínico, 223 en el período 1995-1996 para 35 alumnos y 213 en el período 1996-1997 para 33 alumnos, que hacen un total de 436 encuestas, recabándose el 100% de la información. Los servicios básicos, de acuerdo con el PUEM y el programa de estudios del Instituto son: Cirugía, Gastroenterología, Infectología, Medicina Interna, Neonatología y urgencias, por los que rotan todos los residentes de primer año, algunas veces en dos ocasiones.
La encuesta fue aplicada en dos períodos escolares consecutivos, 1995-1996 y 1996-1997, sin modificación de los programas temáticos respectivos.
El material recibido de cada encuesta aplicada, se vertió en una base de datos de EXCEL para obtener automáticamente, al cabo de las seis rotaciones, los resultados parciales y totales en términos numéricos y de porcentaje. Unicamente las sugerencias y los temas diferentes a los programados fueron consignados en forma numérica, especificándose los conceptos que correspondieron a las sugerencias de los alumnos para facilitar su interpretación.
Con el objeto de retroinformar a cada departamento, se les proporcionaron resultados parciales a la mitad del período 1995-1996, para su análisis y aplicación de medidas pertinentes.
En los rubros correspondientes a la existencia de programa, cobertura de temas, forma de abordaje del tema, revisión de temas por cuenta del residente, satisfacción por conocimientos adquiridos, colaboración de médicos adscritos y participación de residentes de mayor jerarquía, el porcentaje mínimo esperado en este seguimiento fue del 80%. Este porcentaje se integra con respuestas favorables (afirmativa y parcial, excelente y buena cuando es cualificativa y todos y algunos en lo que se refiere a la participación) en cada uno de dichos rubros. Esta meta fue establecida arbitrariamente, aunque en forma empírica se utiliza en algunos cursos de pregrado y puede modificarse en la planeación de cursos subsecuentes a cifras mayores u óptimas.
4. RESULTADOS
Los resultados obtenidos se presentan en gráficas elaboradas de acuerdo con el criterio mencionado, presentándose simultáneamente ambos períodos para su valoración comparativa.
Se hace la aclaración de que un tema amplio -crecimiento y desarrollo- correspondiente al temario de Medicina interna, fue impartido en el curso propedéutico para alumnos de nuevo ingreso en el mes de febrero de 1995 y 1996, que probablemente no fue tomado en cuenta por los alumnos al responder la encuesta, lo que influye consecuentemente en los resultados.
Una variable que influyó en el cumplimiento del programa fue la integración de dos servicios en uno solo, el de Gastroenterología y el de Nutrición, el 20 de febrero de 1995, hecho que se manifiesta en el rubro de otros temas desarrollados, de los cuales son gastroenterológicos mayoritariamente.
De los rubros no evaluables, el de SUGERENCIAS DEL ALUMNO, en ambos períodos estudiados, puede resumirse así (en orden de importancia): existencia y cumplimiento de un programa de actividades académicas, más tiempo para estudiar, mayor participación de médicos adscritos, inclusión de más temas, horario adecuado para seminario y participación de médicos residentes de mayor jerarquía. En el rubro de OTROS TEMAS NO PROGRAMADOS se observa que, en ambos períodos estudiados, todos los departamentos abordaron de uno a ocho temas no programados (de mayor a menor número): Urgencias, Medicina Interna, Gastroenterología/Nutrición, Cirugía, Infectología y Neonatología.

5. DISCUSIÓN
En la implementación del programa teórico (SAM) es lógico esperar que el proceso de cambio se dé paulatinamente dado que la formación de profesores y alumnos ha transcurrido a través de una metodología tradicional predominantemente pasivo-receptiva, como se menciona en el estudio de Cruz Luna y cols. 4; sin embargo, también es sabido que la transmisión del conocimiento en la enseñanza clínica incluye actividades cognoscitivas durante la práctica médica asistencial en muy diversas formas, incluyendo la investigación documental, principalmente en los cursos de especialización y otros de posgrado.
Por lo anterior, es posible que encontremos cierta deficiencia en el cumplimiento de la metodología propuesta, así como una comprensión limitada de ésta que influye en el logro de los objetivos educacionales.
En este trabajo, que Lifshitz 5 define como una faceta de la investigación educacional, se señalan los pormenores de la aplicación del PUEM exclusivamente en el primer año del curso de especialización en pediatría en este Instituto, en dos años académicos consecutivos, mediante una evaluación unilateral basada en las opiniones del 100% de los alumnos.
5.1. La existencia de un programa de actividades es, desde el punto de vista de la organización, el punto de partida de dichas actividades, a través del cual se convoca a los asistentes y participantes mediante información pertinente. Los programas de los departamentos clínicos incluyen actividades para diferentes niveles de alumnos, motivo por el cual cada servicio particulariza su programa de acuerdo con las exigencias de los programas de estudios de cada nivel académico.
El primer rubro explora la existencia del programa de actividades de cada departamento, señalando que en el período 1995-1996 Urgencias, Infectología, Gastroenterología y Nutrición y Cirugía alcanzaron la meta propuesta y en el siguiente período únicamente lo alcanzó Urgencias. Este resultado denota una falta en la comunicación inicial con los alumnos, mismos que carecen de la información necesaria para su participación en las actividades académicas del departamento. La utilidad de este instrumento se hace notar en algunos rubros subsecuentes.
5.2. Uno de los puntos medulares es el análisis de la cobertura del programa SAM. Los resultados indican cifras cercanas a la meta en la mayoría de los servicios, pero ninguno obtuvo el porcentaje esperado. En este rubro se hace más evidente la influencia de la formación tradicional y la falta de comprensión de los participantes sobre la metodología propuesta por el PUEM, ya que la respuesta está orientada de modo que los temas se desarrollen en reuniones expresas, posiblemente en aula y no en las diversas formas de abordaje de los temas que tiene la práctica clínica en los servicios. Esta reflexión se basa en algunas de las sugerencias que externan los alumnos: "contar con programa, cumplimiento de seminarios, horario específico para seminarios". Sin embargo, como se menciona en la metodología del PUEM, esta cobertura debe complementarse con la participación activa del propio alumno, con la cual se verá en el punto 5.4., que dicha complementación se realiza aunque, en su mayoría, en forma parcial. En este aspecto existen diversos factores, ya mencionados por Anzures 6, que influyen en el aprovechamiento y en el rendimiento del alumno como sujeto en formación y que, en lo posible, deberán retomarse en busca de soluciones, principalmente en lo referente a la saturación del curriculum y las guardias AB.
Los porcentajes negativos en la cobertura del programa posiblemente están relacionados con la falta de abordaje del tema "en clase", ocupaciones extramuros de los mentores, ocupaciones no previstas tanto de alumnos como profesores, incapacidad médica, permisos, etc. en cada departamento clínico.
5.3. La clasificación de la forma como fueron tratados los temas obtiene el porcentaje esperado en el 50% de los servicios en ambos años académicos, siendo el departamento de Urgencias el mejor calificado.
5.4. En la cobertura de los seminarios por el propio alumno se rebasa la meta propuesta, aunque la evaluación global indica que tal cobertura se efectuó mayormente en forma parcial. Esta situación está acorde con la sugerencia de disponibilidad de "más tiempo para estudiar" que señalan los propios alumnos.
5.5. En cuanto a la satisfacción por los conocimientos obtenidos en los servicios clínicos, la mayoría rebasan la meta propuesta. Aunque en forma global debemos admitir un predominio de satisfacción parcial observamos que urgencias es el departamento en el que obtuvieron mayor porcentaje de satisfacción completa.
5.6. La sugerencia que hacen los alumnos para mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje son, en orden jerárquico: existencia de programa, cumplimiento del programa, más tiempo para estudiar, mayor participación de los médicos adscritos, mayor formalidad y horario específico y más participación de los residentes de mayor jerarquía.
5.7. Como se mencionó previamente, en los distintos departamentos se analizaron temas no programados, principalmente en Urgencia, Medicina Interna y Gastroenterología y Nutrición.
5.8. La participación de los médicos adscritos en el desarrollo de los temas fue mayor en Urgencias, Cirugía y Medicina Interna en el período 1995-1996 y de Urgencias, Medicina Interna y Neonatología en el período 1996-1997, pero todos los departamentos rebasaron la meta propuesta, de acuerdo con los criterios aplicados.
5.9. La participación de residentes de mayor jerarquía en el desarrollo de los temas también fue importante y se obtuvo la meta establecida en la mayoría de los departamentos, predominando Gastroenterología y Nutrición en el período 1995-1996 y Cirugía en el período 1996-1997.
5.10. En la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos, se observa que en todos los departamentos se rebasó la meta propuesta aunque casi en el 50% esta aplicación fue parcial. Se debe señalar que la influencia del azar en el tipo de pacientes que acuden al Instituto, así como la diversidad que presentan algunas entidades patológicas, son factores que determinan la inaplicabilidad práctica de conocimientos en determinados servicios.
5.11. La atención docente recibida en algunos departamentos clínicos como Urgencias, Cirugía y Gastroenterología y Nutrición, en el período 1995-1996 y en Urgencias y Neonatología en el período 1996-1997, fue calificada por arriba de la meta señalada.
5.12. En términos generales, los mejores porcentajes de la encuesta los obtuvo el Departamento de Urgencias, excepto en los rubros correspondientes a cobertura de seminarios por el propio alumno, participación de residentes de mayor jerarquía y aplicación práctica de los conocimientos teóricos, posiblemente relacionados con la dinámica propia de dicho departamento.
6. COMENTARIO FINAL
Aunque existen dificultades en la aplicación de las propuestas metodológicas para el logro de los objetivos educacionales de un nuevo plan de estudios, el análisis del presente estudio revela que el PUEM-Pediatría aplicado a alumnos de primer año en el Instituto, durante los períodos 1995-1996 y 1996-1997, en la mayoría de los puntos explorados, ha alcanzado e incluso rebasado, la meta propuesta, aunque también se acompañan de deficiencias factibles de ser superadas.
Este estudio pretende establecer un parámetro objetivo inicial sobre el cumplimiento de programas de estudios derivado del plan de estudios, que constituya un modelo para su aplicación en los siguientes niveles del curso de especialización y obtener o superar las metas propuestas en esta primera etapa. La intención es que, una vez alcanzada la meta inicial, se establezcan metas más elevadas que permitan alcanzar la mejoría gradual y sostenida del proceso enseñanza-aprendizaje en los cursos de especialización y otros de posgrado que tenga a cargo este Instituto.
Los criterios utilizados como positivos pueden considerarse laxos; sin embargo, es necesario aclarar que el propósito inicial fue establecer un primer parámetro, no definitivo, que pueda modificarse dinámicamente con el objeto de alcanzar mejoría progresiva que eleve la calidad de la enseñanza en forma gradual. Esto implica, obviamente, la continuidad del proceso de supervisión y control, similar al aplicado en este estudio, además de reconsiderar la problemática que enfrentan profesores y alumnos para lograr mayor efectividad 5.
Estos resultados proporcionan una visión objetiva del cumplimiento de un programa de estudios derivado del PUEM, que servirá de base a futuros estudios en el área de la docencia de esta institución. El trabajo expuesto constituye una forma de coparticipación del Instituto Nacional de Pediatría en los programas de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México para la formación de recursos humanos especializados para la atención de la salud de nuestro país y un aporte a la escasa información sobre investigación educacional en el área de la salud.

PIES DE FIGURAS.
Fig. 1. Existencia de programa de seminarios.
Fig. 2. Cobertura de seminarios.
Fig. 3. Abordaje de los seminarios.
Fig. 4. Cobertura por parte del alumno.
Fig. 5. Satisfacción del alumno.
Fig. 6. Participación de médicos adscritos.
Fig. 7. Participación de residentes de mayor jerarquía.
Fig. 8. Aplicación práctica de los seminarios.
Fig. 9. Calificación de la atención docente en el servicio.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Facultad de Medicina. Plan Unico de Especializaciones Médicas, Universidad Nacional Autónoma de México, 1994
2. Facultad de Medicina. Plan Unico de Especializaciones Médicas-Pediatría. 2ª Ed. Universidad Nacional Autónoma de México, 1998
3. Subdirección General de Enseñanza. Programa de Estudios del Curso de Especialización en Pediatría. Primer año, períodos 1995-1996 y 1996-1997. Instituto Nacional de Pediatría. SS México 1995, 1996
4. Cruz LM, Castellanos OA, Ocampo AA, Talavera PJ, Beltrán AG, Juárez DN, Wacher RN. Encuesta de opinión sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje de médicos residentes durante su formación en la especialidad. Rev Med IMSS (Mex) 1995;33:341-6
5. Lifshitz A. El papel de la investigación educativa para mejorar la formación del médico. Rev Fac Med UNAM 1993;36:58-61
6. Anzures ME. Problemas generales de las residencias. Rev Fac Med UNAM 1993;36:129-32

 

HIDRONEFROSIS. ABORDAJE EN PEDIATRÍA


Dr. Adolfo Peralta Bustamante *
Dr. Juan O. Cuevas Alpuche *


* Servicio de Urología. Instituto Nacional de Pediatría


Correspondencia: Dr. Adolfo Peralta Bustamante. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F.


RESUMEN
La hidronefrosis no es una entidad sino una secuela de diversas patologías, que causan dilatación de las vías urinarias superiores. Su diagnóstico sólo es posible con estudios de imagen. La ruta que debe seguirse en un paciente con hidronefrosis no es clara; habitualmente se identifica al detectar patologías obstructivas. El médico de primer contacto no suele orientarse adecuadamente sobre los estudios de gabinete que se requieren para llegar al diagnóstico etiológico. Se describe la ruta recomendada por el Servicio de Urología del INP y se hace énfasis sobre la importancia del diagnóstico prenatal de este problema.
Palabras clave: Hidronefrosis, ultrasonido prenatal, vías urinarias superiores, patologías obstructivas.

Acta Pediatr Mex 1999;20:

ABSTRACT
Hidronephrosis is the dilatation of the upper urinary tract as a consequence of different pathologies. The only way to detect it is by image studies. The diagnostic pathway to follow in a patient with hidronephrosis is not ususlly followed by the medical pediatrician or by the general practitioner, so they generally direct their attention to the obstructive problems without an adequate guide for the studies required to reach the correct diagnosis.
The authors recommend a diagnostic pathway for this problem; with special reference to the importance of the prenatal diagnosis.
Key words: Hidronephrosis, prenatal ultrasound, superior urinary tract, obstructive pathologies.

INTRODUCCIÓN
Los textos pediátricos o quirúrgicos que abordan temas urológicos hacen referencia al problema de hidronefrosis en forma superficial y la literatura especializada habla en forma muy extensa del tema, enfocándose generalmente sólo en algunas de las patologías obstructivas de las vías urinarias. Esto se explica porque la hidronefrosis no es una entidad, sino la manifestación anatómica de diversos problemas que producen dilatación de los sistemas excretores urinarios, de tal modo que un adecuado abordaje diagnóstico es difícil y confuso para el pediatra como médico de primer contacto; esto ocasiona retraso en la atención y daño a la función renal de los niños con este problema.
Es muy importante el diagnóstico temprano de malformaciones fetales de este tipo con el uso del ultrasonido prenatal 1-3. La frecuencia de malformaciones detectadas por este medio es de más del 1% y la afección del sistema genitourinario es cercana al 30% de éstas 4.
La gran mayoría de los pacientes vistos en el Servicio de Urología del INP son enviados en forma tardía, en promedio, después de los tres años de edad, con problemas que pudieron detectarse prenatalmente. Se les ha hecho una serie de estudios mal orientados que sólo ocasionan gastos innecesarios para la familia y para la institución donde se atienden. Son pocos los casos enviados de instituciones de tercer nivel, con estudio perinatal a quienes se les puede ofrecer atención óptima.
Con objeto de simplificar el abordaje diagnóstico del niño con hidronefrosis, presentamos la ruta de toma de decisiones recomendada por el Servicio de Urología y hacemos énfasis en la importancia de su detección temprana.
DETECCIÓN TEMPRANA DE HIDRONEFROSIS
La hidronefrosis es la dilatación de los sistemas excretores urinarios, es decir, alteraciones anatómicas secundarias al aumento en su presión hidrostática. La única forma de diagnosticarla es con estudios de imagen. El ultrasonograma (USG) es el estudio de primera elección por ser no invasivo y porque da imágenes muy precisas del volumen del sistema excretor 5. La urografía excretora (UE) es útil para este mismo propósito, pero es un estudio más difícil y costoso. Para identificar la etiología de la hidronefrosis, el USG no es de utilidad; para ello deben realizarse estudios como la cistouretrografía miccional, la urografía excretora y el gammagrama renal con diurético. Se ha descrito el uso de USG Doppler para el diagnóstico de uropatía obstructiva 6-8, pero aún no se confirma su verdadera utilidad. El ultrasonido prenatal, tiene enorme importancia en la detección temprana de hidronefrosis, como principal manifestación de anomalías de las vías urinarias 9. La evaluación obstétrica prenatal desde principios de la década de los ochenta, recomienda incluir el USG sistemáticamente ya que ha mostrado su utilidad en la detección in útero de un número importante de lesiones congénitas 10, además de las de las vías urinarias 11. De ahí la importancia de que el pediatra, el neonatólogo o cualquier médico que atienda recién nacidos, se familiarice con este estudio y se involucre más con el obstetra y la familia del paciente desde el período gestacional, de tal manera que ofrezca no sólo la oportunidad de un diagnóstico temprano, sino la orientación sobre el mejor momento y lugar para atender al recién nacido o a la madre. Se logra así una evaluación o intervención temprana en estos pacientes en quienes hay el riesgo de disfunción pulmonar por una inadecuada producción de líquido amniótico.
La evaluación ultrasonográfica prenatal permite identificar diversos signos de alteraciones urológicas. Los más frecuentes son: oligohidramnios, mal llenado vesical, hidronefrosis, engrosamiento de la pared vesical, dilatación de la uretra posterior y dilatación ureteral.
Algunos de estos signos pueden detectarse desde la semana 12 del embarazo, pero técnicamente es más fácil identificarlas a partir de la semana 28, por la mayor cantidad de grasa perirrenal a esta edad. El oligohidramnios es la alteración que más temprano se detecta; es debida a una pobre eliminación de orina, con mal llenado vesical y dilatación de los sistemas colectores renales.
Hay datos ultrasonográficos que indican un mal pronóstico 11 que sugieren lesiones de origen muy temprano y comprometen seriamente la función renal. Estos son: Detección temprana de la lesión (primeros dos trimestres de gestación), hidronefrosis severa, lesión bilateral, ecogenicidad aumentada (presencia de tejido displásico), oligohidramnios detectado antes de la semana 24.
La detección temprana de lesiones urinarias congénitas es importante si se toma en cuenta que el 80% de los pacientes en quienes se detecta hidronefrosis prenatal son asintomáticos al nacimiento. Esto permite que muchas de las patologías que originaron el problema se puedan tratar en forma temprana. Por el contrario, los pacientes en quienes no se hizo un control prenatal adecuado por ser asintomáticos, como en la mayoría de los casos en nuestro medio, se retrasa el diagnóstico y se ensombrece el pronóstico. Este depende del tiempo que pase hasta que se sospeche un problema urológico, lo que ocurre cuando se presentan infecciones de vías urinarias, incontinencia, dolor abdominal, presencia de una masa o hematuria.
DIAGNÓSTICO ETIOLÓGICO
Una vez detectada la hidronefrosis en el perítodo prenatal, se recomienda realizar un nuevo USG al nacimiento, de preferencia después de las primeras 48 horas, ya que en este período el recién nacido tiene oliguria fisiológica 5,9, lo que podría dar resultados falsos negativos, sobre todo en casos de hidronefrosis leve o incipiente. Después de la corroboración postnatal, el estudio de la hidronefrosis es el que se recomienda en el cuadro 1, que es la ruta utilizada en el Servicio de Urología. Esto indica al médico de primer contacto cuál debe ser el abordaje racional y práctico del niño con hidronefrosis.
El estudio diagnóstico de estos pacientes debe iniciarse con una cistouretografía miccional para detectar la presencia de reflujo vesicoureteral (RVU) como causa de hidronefrosis. Además se deben identificar por imagen otras patologías asociadas (Cuadro 1). Si existe RVU, debe evaluarse la función renal antes de tratar esta patología. Si la cistouretrografía es normal, un renogammagrama con diurético permitirá identificar o descartar un proceso obstructivo a cualquier nivel de las vías urinarias superiores 13-15, en cuyo caso se hará el tratamiento y seguimiento específico correspondiente. Existen casos de dilatación de los sistemas colectores sin patología obstructiva o reflujo vesicoureteral, como el megaureter congénito y el síndrome de Prune Belly, que deben identificarse y tratarse individualmente.
Finalmente, cuando se sospecha un problema urológico que pueda causar hidronefrosis, se debe realizar un USG renal para identificarlo y continuar la ruta recomendada en el cuadro 2. Es importante destacar que la presencia de cualquier signo o síntoma que haga sospechar patología urinaria indica la necesidad de iniciar un estudio sistemático que permita el diagnóstico temprano. En tal forma, cada vez serán menos los pacientes con insuficiencia renal secundaria a estos problemas, que pudieron ser tratados en forma oportuna.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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8. Bude RO, Platt JF, Rubin JM, Ohl DA. Dilated renal collecting systems: Differentiating obstructive from nonobstructive dilation using Doppler ultrasound. Urol 1991;37:123-5
9. Elder JS. Antenatal hydronephrosis. Fetal and neonatal management. Pediatr Clin North Am 1997;44:1299-1321
10. Crombleholme TM, D'Alton M, Cendron M, Alman B, Goldberg MD, Klauber GT, Cohen A, Heilman C, Lewis M, Harris BH. Prenatal diagnosis and the pediatric surgeon: The impact of prenatal consultation on perinatal management. J Pediatr Surg 1996;31:156-63
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13. The Society for Fetal Urology. The Pediatric Nuclear Medicine Council. The Society of Nuclear Medicine. The well tempered diuretic renogram: A standard method to examine the asymptomatic neonate with hydronephrosis or hydroureteronephrosis. J Nucl Med 1992;33:2047-51
14. Conway JJ. Well tempered diuresis renography: Its historical development, physiological and technique protocol. Sem Nucl Med 1992;22:74-84
15. Chung S, Majad M, Rushton HG. Diuretic renography in the evaluation of the neonatal hydronephrosis: Is it reliable? J Urol 1993;150:765-8

CUADRO 1
Ruta de toma de decisiones en hidronefrosis detectada prenatalmente. (USG) ultrasonograma, (CGM) cistografía miccional, (RVU) reflujo vesicoureteral


CUADRO 2
RUTA DE DECISIONES EN SOSPECHA DE UROPATÍA

 

 

ANTECEDENTES FARMACOLOGICOS GESTACIONALES IMPLICADOS CON LA ETAPA NEONATAL.
Factores que regulan el intercambio de sustancias madre-feto


Hugo Juárez Olguín*, **,
Ismael Lares Asseff *, ***


* Unidad Universitaria de Farmacología Clínica, INP-UNAM
** Departamento de Farmacología, Facultad de Medicina UNAM
*** Grupo Techsphere, Asociación Mexicana para la Investigación Clínica.


Correspondencia: M. en C. Hugo Juárez Olguín. Torre de Investigación "Dr Joaquín Cravioto" Av. Imán # 1, 3er piso. Col. Insurgentes Cuicuilco CP 04530 México D.F.

RESUMEN
Durante la vida intrauterina, el embrión o el feto pueden estar expuestos a una serie de fármacos o sustancias tóxicas. Los efectos de tal exposición pueden ser inmediatos, y provocar la muerte fetal o un daño que puede manifiestarse al nacimiento o hasta semanas, meses o años después. Los mecanismos de transferencia placentaria generalmente son procesos de difusión simple, en los que la velocidad de difusión depende de un gradiente de concentración entre la circulación materna y la fetal, así como de las propiedades fisicoquímicas de los compuestos, como liposolubilidad, grado de ionización y peso molecular. Otro proceso que contribuye a la disposición de compuestos es el metabolismo que ocurre en placenta antes de liberarlos hacia la circulación fetal. Asimismo, se han aislado numerosos receptores trofoblásticos responsables del transporte de materiales al feto. En este trabajo se analizan algunos mecanismos de transferencia placentaria, con el propósito de entender sus posibles consecuencias al nacimiento.
Palabras clave: Embarazo, fármacos, placenta, recién nacido, transferencia placentaria,

Acta Pediatr Mex 1999;20:

ABSTRACT
During gestation, the embryo or the fetus may be exposed to several drugs or to toxic agents. Whose effects may cause fetal death, or damage immediately after birth, weeks, months or years later. The mechanisms of placental transference are usually by simple diffusion, wherein the rate is dependent on the concentration gradient between the maternal and the fetal circulation as well as on the physicho-chemical properties of the drugs such as liposolubility, ionization rate and molecular weight. Another important process involved is the metabolism of drugs which takes place in placenta before they are liberated into the fetal circulation. Several trophoblastic receptors involved in the transference of drugs to fetus have been isolated recently. Some important mechanisms of placental transference of drugs are analyzed, with the aim of understanding their possible consequences at birth.
Key words: Pregnancy, drugs, placenta, placental transference..

INTRODUCCION
Durante la vida intrauterina, el embrión, o el feto pueden estar expuestos a una serie de fármacos y sustancias tóxicas cuyos efectos pueden ser inmediatos, y provocar la muerte fetal o un daño que puede manifestarse al nacimiento o hasta semanas, meses o años después. Ha sido difícil establecer una relación entre la exposición intrauterina a fármacos con los daños patológicos que producen al feto a menos que dicho cambio sea confirmado o cuando se hace evidente por sí mismo después de algún tiempo. Un efecto frecuente es el desarrollo de un adenocarcinoma vaginal en la mujer embarazada luego de la exposición intrauterina a dietilestilbestrol durante el segundo o tercer mes de gestación.
Se ha señalado que el promedio de fármacos administrados durante el embarazo oscila de tres a 11 medicamentos 1, tales como compuestos vitamínicos o agentes terapéuticos necesarios para preservar la salud de las embarazadas. La mayoría de los estudios sobre uso de medicamentos durante el embarazo son retrospectivos; la exposición a los mismos es subestimada en lugar de darle la importancia requerida.
El efecto de la exposición a fármacos al embrión o al feto, depende de una serie de factores, entre los cuales el más importante es la etapa de gestación en la cual ocurrió la exposición.
La placenta forma una interfase maternofetal desde que se implanta el blastocito en el útero hasta que se produce el parto. El trofoblasto primitivo actúa como un dispositivo de anclaje y satisface las necesidades nutricionales de la masa celular interna por fagocitosis del tejido decidual materno. En esta fase del desarrollo se inician los procesos de transporte entre la madre y la masa celular interna. Cuando el trofoblasto se diferencia, y la masa celular se interna hacia el feto, la placenta, que es de origen fetal, adopta el papel de los órganos del feto que todavía no se han desarrollado. Así, sus funciones abarcan la producción de una amplia gama de sustancias esenciales para el crecimiento y el bienestar del feto. Es un órgano con inmensas reservas que opera bajo un gran factor de seguridad, lo que requiere un mecanismo de salvaguarda para el feto. Este hecho se pone de manifiesto por el nacimiento de niños sanos con placenta deficiente, lo cual demuestra que, a pesar de ello, la placenta fue capaz de mantener la suficiencia de sus funciones y conservar al niño indemne. Los nutrientes, el oxígeno, el agua y las macromoléculas necesarios para el desarrollo de la placenta y del feto se adquieren mediante procesos de intercambio en las microvellosidades del sincitiotrofoblasto.
El feto adquiere inmunidad pasiva a partir de las moléculas de IgG que se transportan intactas a través de la placenta desde la sangre materna. Este es el único ejemplo de una gran proteína (la masa molecular de la IgG es de unos 150 kDa) que se transfiere en cantidades significativas, dado que ni siquiera las otras clases de inmunoglobulinas son transportadas a través del sincitiotrofoblasto 2. Al llegar a término, las concentraciones totales de IgG en la sangre fetal son superiores a las maternas, pero sólo alrededor de 1% de las IgG del plasma son de origen fetal 3.
Anatomía y fisiología placentaria.
Después de la fase de fertilización en la parte superior del oviducto, el huevo sufre repetidas divisiones antes de su implantación en el útero. Durante la implantación en el endometrio, el huevo llamado ahora blastocelo, es cubierto por una capa celular que da forma al tejido conocido como trofoblasto. La masa celular interna se desarrollará dentro del embrión y el trofoblasto dentro de la membrana fetal de la placenta. Cuando el blastocito se pone en contacto con la mucosa uterina, el trofoblasto se desarrolla tan rápidamente, que el embrión llega a implantarse profundamente dentro del endometrio. La fusión con la mucosa uterina ocurre luego de que el trofoblato presenta el vello coriónico, el cual une firmemente el embrión a la pared uterina.
La forma más común de comunicación entre la membrana maternofetal es a través de una capa delgada que separa las dos circulaciones compuesta de seis membranas: sobre el lado materno, endotelio capilar, tejido conectivo, y epitelio uterino; sobre el lado fetal, endotelio capilar, tejido conectivo y trofoblasto.
Varios estudios indican que el número de capas que separan la circulación materna de la fetal condiciona la velocidad de transporte de sustancias a través de la placenta, lo que sólo es una hipótesis, ya que se han encontrado otras características que determinan tanto la transferencia como la velocidad de una circulación a otra. Por ejemplo, se sabe que el grosor de las membranas de la placenta humana varía desde 25 mm al inicio de la gestación hasta aproximadamente 2 mm al térmico de la misma 4, lo cual hace suponer que deben existir cambios en la transferencia de compuestos durante las distintas etapas.

MECANISMOS DE TRANSPORTE PLACENTARIO
Los mecanismos básicos de transporte a través de las membranas biológicas, son sobre todo procesos de difusión simple. Por este mecanismo la mayoría de los fármacos cruza la placenta, donde la velocidad de difusión depende de un gradiente de concentración entre las circulaciones materna y fetal, así como de las propiedades fisicoquímicas de las sustancias, tales como la solubilidad en lípidos, grado de ionización y peso molecular. Específicamente, se transfieren óptimamente los compuestos con alto grado de liposolubilidad debido a las características estructurales de la membrana; además, la transferencia se favorece cuando se trata de un compuesto no ionizado, lo cual depende de su pK (potencial de ionización), así como de su bajo peso molecular. Si un compuesto reúne estas características es de suponer su facilidad de ingreso hacia la circulación fetal.
Aunque la capacidad de difundirse ha sido demostrada en la transferencia placentaria de algunos compuestos endógenos como la glucosa 5 y posiblemente de hierro 6, no es adecuado inferir que el transporte placentario de fármacos también ocurre de esa forma. Un número importante de nutrientes endógenos, que incluye aminoácidos, creatinina, sodio, calcio, y fosfatos, atraviesan la placenta contra un gradiente de concentración, probablemente por un mecanismo de transporte activo. Muy pocos fármacos u otros agentes genobióticos cruzan la placenta de esta forma. Dos notables excepciones son el triamtireno y la dexametasona, análogamente a los compuestos endógenas mencionados.
Algunos procesos de transporte especializado, pueden estar involucrados en la transferencia placentaria de otros compuestos endógenos. Por ejemplo, la transferencia de inmunoglobulinas hacia el feto probablemente que se lleva a cabo por pinocitosis. Asímismo, es probable que ocurran algunas rupturas mayores o aberturas de la membrana de la capa celular que separa la circulación materna de la fetal, contribuyendo de esa forma a la transferencia de eritrocitos entre ambas circulaciones 7.
Otro proceso de especial interés es el metabolismo o síntesis de las sustancias en la placenta antes de ser liberadas a la circulación fetal. Por ejemplo, la placenta capta flavin adenin dinucleótido de la circulación materna y la metaboliza a riboflavina, la cual es liberada posteriormente a la circulación fetal 8. Fenton 9, ha demostrado que el citrato es sintetizado en el interior de la placenta y transportado hacia la circulación fetal. Aunque este proceso puede jugar un papel importante en la transferencia placentaria de ciertas sustancias endógenas, se ha dado poca importancia a su contribución con la transferencia de genobióticos y fármacos.
FACTORES QUE REGULAN EL TRANSPORTE
Flujo sanguíneo placentario.
El paso de los fármacos con alta solubilidad en lípidos cruzan rápidamente la placenta; su paso a través de ella puede estar limitado solamente al flujo sanguíneo materno placentario. La transferencia de fármacos como barbitúricos, tranquilizantes menores, analgésicos narcóticos y anestésicos locales se ajustan a este mecanismo por lo que se denominan flujo-dependientes. La alta permeabilidad de la placenta a estos fármacos se refleja por la existencia de un gradiente de concentración relativamente pequeño. Después de administrar a la madre de un bolo intravenoso de un fármaco con características de flujo-dependiente, tal como la meperidina, la concentración fetal máxima (en vena umbilical) se alcanza muy rápidamente, lo que refleja de nuevo la alta permeabilidad placentaria a este tipo de fármacos 10.
Los fármacos altamente ionizables o insolubles en lípidos, pueden tener permeabilidad limitada en su velocidad de transferencia. La velocidad a la cual estas sustancias atraviesan la placenta generalmente no está influida en la misma proporción que para los casos de fármacos cuya transferencia es flujo-dependiente. Algunos ejemplos de transferencia con permeabilidad limitada son los compuestos relajantes musculares, como la d-tubocurarina y la succinilcolina. En contraste con los fármacos flujo-dependientes, estos compuestos muestran sólo una pequeña diferencia de concentración arteriovenosa entre el útero y la circulación umbilical como resultado de la baja transferencia placentaria. De esa forma, el gradiente de concentración transplacental se mantiene alto debido a que la infusión materna es constante. Los niveles en feto se incrementarán lentamente con una concentración máxima baja, después de administrar un bolo intravenoso a la madre.
Se esperaría que las alteraciones en el flujo sanguíneo a la placenta afecten la transferencia de ciertas sustancias flujo-dependientes;. sin embargo, los efectos netos de los cambios del flujo sanguíneo, dependen de igual forma de la periodicidad de administración del fármaco y de los mecanismos que producen los cambios del flujo. El tipo de cambios más común sería una reducción del flujo sanguíneo placentario como resultado de su disminución en vasos uterinos. Esto puede ocurrir debido a las contracciones uterinas normales durante la labor de parto por la administración de fármacos oxitócicos 11. Posiblemente el mayor significado para la salud del feto, es el efecto de los fármacos y de las sustancias vasoactivas endógenas que participan en la transferencia de nutrientes y gases respiratorios.
Wootton 12, en experimentos en cerdos, observó una correlación directa entre el flujo sanguíneo placentario y el peso fetal y placentario. Oh 13, demostró que la reducción de la perfusión fetal de la placenta por ligadura de una arteria umbilical, produjo reducción global del flujo sanguíneo umbilical, lo que redujo considerablemente la captación de glucosa. De esta forma, disminuir el flujo sanguíneo sobre cualquier lado de la placenta puede ocasionar efectos deletéreos sobre el crecimiento fetal.
El uso de os simpatomiméticos para inhibir la labor de parto prematura, o agentes bloqueadores b-adrenérgicos, tales como el propranolol para tratar la hipertensión 14, pueden tener efectos profundos sobre la función cardiovascular hemodinámica tanto en madre como en feto, así como efectos secundarios sobre la perfusión uterina y la placentaria. Las catecolaminas y otros agentes vasoactivos, como la angiotensina II, bradikinina, y varias prostaglandinas son eficaces para reducir el flujo sanguíneo materno tanto al útero como a la placenta. Estos pueden a su vez afectar la perfusión placentaria umbilical por sus efectos sobre el sistema cardiovascular fetal o por efectos directos sobre la vasculatura placentaria 15.
Unión a proteínas.
La transferencia de fármacos no ionizados y liposolubles a través de la placenta es proporcional al gradiente de concentración materno-fetal de fármaco libre. Por lo tanto, el paso de los fármacos que tengan alta afinidad por las proteínas plasmáticas maternas, por la placenta será retardado, debido a la disminución del gradiente de concentración de fármaco libre disponible para ser transferido.
Después de atravesar la placenta el fármaco también podrá unirse a las proteínas plasmáticas fetales, que actúan como transportadores para algunas moléculas que cruzan desde la circulación materna. El efecto neto de este fenómeno produce un retardo para alcanzar el equilibrio del fármaco entre ambas circulaciones ya que debe ser transferida una cantidad relativamente grande, incluso ante un gradiente de concentración bajo, antes de que la concentración de fármaco libre se equilibre. Dicha dependencia para alcanzar el equilibrio transplacentario influye de manera especial sobre la transferencia de fármacos, ya que tanto el compartimento fetal como el materno contienen proteínas, lo cual es poco común biológicamente, en contraste por ejemplo con lo que ocurre en un filtrado glomerular, con el fluido cerebroespinal o con el plasma.
Los fármacos altamente liposolubles y no polares como los anestésicos, se difunden rápidamente a través de la placenta aún con gradientes de concentración bajos. En estos fármacos el equilibrio es únicamente flujo-dependiente y no se afecta significativamente por el hecho de que se una altamente a las proteínas. Por otro lado, los fármacos que son transferidos a velocidades moderadas o bajas, debido a su alto grado de inonización o a su baja liposolubilidad, son de permeabilidad limitada para ser transferidos a través de la placenta.
La unión de fármacos a proteínas ha mostrado diferencias entre el plasma materno y el fetal. Por ejemplo, algunos fármacos como los antibióticos, los anestésicos locales, la fenitoína y el fenobarbital presentan un alto grado de unión a proteínas maternas, comparado con la unión a las proteínas fetales, en contraste con los salicilatos, en que ocurre lo opuesto 16.
Efecto del pH.
La mayoría de los fármacos comúnmente utilizados son ácidos o bases débiles. Su valor de pK , se encuentra dentro de límites de pH fisiológico, con el cual, un pequeño cambio de pH sanguíneo, puede afectar considerablemente la relación de fármaco ionizado con el no ionizado, debido a que sólo la fracción de fármaco no ionizado es capaz de atravesar la membrana más rápidamente.
Los barbitúricos son ácidos débiles que se encuentran en su forma no ionizada; además son más liposolubles a valores de pH bajos y son altamente ionizables a valores de pH elevados. Varios anestésicos locales y algunos narcóticos como la meperidina, son bases débiles que cruzan rápidamente la placenta en su forma no ionizadada a valores de pH altos, los cuales pueden ser ionizados y poco difundibles con valores de pH bajos. Si el pH de la sangre materna fuera elevado, como podría ocurrir durante una hiperventilación, la fracción no ionizada de un fármaco base débil se incrementará y de esa forma su transferencia igualmente deberá aumentar. Una reducción en el pH fetal, por ejemplo secundario a una hipoxia, producirá disminución en el traslado ya que el fármaco, al tener que cruzar la placenta, se disociará en su forma inonizada. Aun bajo condiciones normales existe una diferencia de pH entre la circulación materna y la fetal quecontribuiría a que fármacos con pK cercano al pH de 7.4 (normal) alcancen concentraciones diferentes de fármaco que crucen la placenta.
METABOLISMO PLACENTARIO DE FARMACOS
Aunque la placenta es capaz de metabolizar fármacos por oxidación, reducción, hidrólisis, y conjugación, su contribución para transformar agentes genobióticos aún no ha sido bien definida 17. Debido a su capacidad de reacción, la placenta humana es un órgano mucho menos activo en el proceso de biotransformación de fármacos, tanto del hígado materno como fetal durante el último trimestre de la gestación. Sin embargo, su contribución para la síntesis y degradación de sustancias endógenas tales como hormonas esteroideas, es muy importante 18.
Recientemente, ha crecido el interés por estudiar la capacidad de la placenta para metabolizar ciertos promutágenos y procarcinógenos, por monooxigenación como reactivos intermediarios. Las enzimas monooxigenantes activantes, pueden ser inducidas en la placenta por exposición a componentes del humo de cigarro o por otros agentes inductores de tipo metilcolantrenos 19. Sin embargo, se requieren más estudios para definir el riesgo de estas reacciones metabólicas que ocurren en la placenta.
Maduración placentaria.
La placenta presenta cambios constantes durante la gestación. El grosor de las membranas que separa la circulación materna de la fetal se reduce durante la maduración placentaria, y el flujo sanguíneo a la placenta se incrementa 5-6, por lo que la transferencia de fármacos a través de ella puede alterarse. En roedores se ha mostrado que el paso de fármacos a través de la placenta aumenta durante la primera y tercera fase de la gestación y que disminuye la transferencia durante la fase media 20. Los detalles de por qué ocurre esto aún no han sido completamente investigados.
TRANSPORTE MEDIADO POR RECEPTORES
Cada vez se conoce más que la endocitosis mediada por receptores desempeña un papel vital en la función normal de la placenta. En la última década, se han aislado y definido numerosos receptores trofoblásticos divididos en dos grupos: uno formado por los responsables del transporte de materiales al feto y otro constituido por los receptores hormonales que pueden modificar las funciones placentarias.
Transporte de glucosa.
La glucosa es el principal metabolito que requiere el feto en desarrollo; por eso algunas de las primeras investigaciones sobre la transferencia placentaria in vivo se efectuaron para demostrar la transferencia de glucosa. Esto se debe a un mecanismo mediado por portadores que se denomina difusión facilitada, cuyo papel en la placenta es favorecer la tasa de transporte de glucosa al feto. La disminución de los niveles fetales de glucosa en sangre es la fuerza impulsora para el desplazamiento en dirección maternofetal como consecuencia de su utilización por el feto.
Transporte de aminoácidos.
Las concentraciones de los distintos aminoácidos en muestras de plasma materno y fetal y en el tejido placentario revelan que la mayoría están presentes a concentraciones apreciablemente más elevadas en el plasma fetal que en el materno. Esto permitió proponer la participación de un proceso de transporte activo en la membrana de las microvellosidades, con el consiguiente aumento de los niveles en tejidos, seguido de difusión, a favor del gradiente de concentración hacia la circulación fetal.
Transporte de vitaminas.
Se han descrito diversos sistemas de transporte de la membrana microvellositaria (sin intervención de endocitosis mediada por receptores) para diversas vitaminas hidrosolubles, como colina, ácido ascórbico y riboflavina. Los estudios en la placenta humana muestran que el transporte de colina se produce hacia ambos lados (materno y fetal), del sincitiotrofoblasto. La colina se emplea para elaborar acetilcolina en el tejido placentario, y es posible que regule el transporte de aminoácidos. Además, se han localizado diversos sistemas de transporte independientes para una gama de cationes y aniones en las membranas apical y basal del trofoblasto.
Las necesidades fetales de hierro, que son de unos 300 mg durante la vida intrauterina, se cubren mediante el transporte transplacentario del hierro procedente de la transferrina (Tf) materna. En los primeros estudios ultraestructurales se observó la presencia de Tf sobre la superficie de las microvellosidades placentarias y desde entonces varios investigadores han demostrado la existencia de un receptor Tf sobre la membrana microvellositaria del sincitiotrofoblasto 21.
Actualmente hay gran interés sobre el posible papel del déficit de vitamínicos (en particular B12 y folato) en la etiología de los defectos del tubo neural. En un estudio reciente no se hallaron diferencias en los niveles séricos maternos entre las madres de control y las portadoras de fetos con dichos defectos y se concluyó que deben investigarse más a fondo la transferencia placentaria y la disponibilidad fetal 22.
También se ha demostrado que la insulina no cruza la placenta en cantidades significativas en el ser humano 23; tampoco ocurre con la proinsulina en los primates, aunque la placenta de estos no constituye una barrera completa para el péptido C, fragmento que se forma cuando la proinsulina se desdobla para formar insulina. Recientemente se han utilizado anticuerpos monoclonales para confirmar que las membranas placentarias humanas contienen distintos tipos de receptores para la insulina y el factor de crecimiento (IG1 e IG2).
Asimismo, se ha involucrado a los glucocorticoides en la maduración del pulmón fetal y en el inicio del parto, y también se ha visto que estimulan la secreción de hCG y la actividad de fosfatasa alcalina en la placenta humana durante los cultivos de órganos. Sin embagro, aunque la placenta contiene factor liberador de la corticotropina, y ACTH biológicamente activos, los glucocorticoides, que suprimen la secreción hipofosiaria de ACTH, carecen de efecto sobre la liberación de ACTH en la placenta. Al igual que otros tejidos, la placenta contiene receptores citosólicos, cuyo número aumenta espectacularmente desde el primer trimestre hasta el término del embarazo 24.
Las tendencias de transferencia de compuestos obedece a las necesidades biológicas que deberían ocurrir en cada compartimiento como se muestra en el cuadro 1.
PARTICIPACION DE OTROS RECEPTORES
Se ha demostrado la transferencia y la localización hística placentarias de virus como el de la rubéola y el citomegalovirus (CMV) 25. En los mecanismos de paso de los virus a través de la placenta puede intervenir el paso de sangre por pequeños desgarros de la barrera placentaria; sin embargo, datos recientes recogidos en otros tejidos sugieren que puede producirse la captación celular de virus mediante receptores de membrana bien definidos. De especial interés es el mecanismo de la infección prenatal con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) responsable del SIDA. En un estudio reciente in vitro, se observó que las células trofoblásticas no se infectaban por el VIH libre extracelular, mientras que cuando dichas células se incubaban con linfocitos infectados se producía adherencia celular y un mecanismo de endocitosis que originaba la transferencia del virus, aunque sin infusión celular; a continuación, las células trofoblásticas así infectadas eran capaces de mantener la replicación viral.
CONCLUSIONES
La velocidad de transferencia a través de la placenta depende principalmente de las características fisicoquímicas de los compuestos, así como de la presencia o ausencia de acarreadores específicos en el transporte facilitado o sistemas de transporte activo. El conocimiento de estos factores, combinado con mediciones de las concentraciones del compuesto transferido tanto en la circulación materna como fetal son necesarias para entender el comportamiento cinético de la transferencia placentaria. Infortunadamente, un examen detallado de la farmacocinética en humanos es muy difícil; las conclusiones de los trabajos al respecto se basan en mediciones de concentraciones únicas, que por lo general se toman al momento del parto. Las especificaciones de la farmacocinética basadas sólo en cuantificaciones únicas es problable que incurran en errores. Debido a las limitaciones de experimentación humana, los estudios farmacocinéticos más detallados deben continuarse en especies animales como borrego, cabra y monos; los estudios de investigación del embarazo en humanos deben ser más rigurosos para tratar de evitar especulaciones o conclusiones erróneas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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22. Mollay AM, Kirke P, Hillary l, et al. Maternal serum folate and vitamin B12 concentration in pregnancies associated with neural tube defects. Arch Dis Child 1985;60:660-5
23. Kalhan SC, Schwartz R, Adams PAJ. Placental barrier to human insulin-l125 in insulin- dependent diabetic mothers. J Clin Endocrinol Metab 1975;40:139-42
24. Petraglia F, Sawchenko PE, Rivier J, Vale W. Evidence for local stimulation of ACTH secretion by corticotrophin-releasing factor in human placenta. Nature 1987;328:717-9
25. Dudgeon JA. Virus infections in obstetrics. In MacDonald RR (ed) Scientific Basis of Obstetrics and Gynaecology. Churchill Livingstone Edinburgh 1978;pp151-79.


Cuadro 1
Niveles aproximados al equilibrio de algunos compuestos entre el lado materno y fetal

 

 

LA REVISTA CIENTÍFICA EN MEDICINA (IV de XIV)
IIb. NORMAS DE VANCOUVER PARA LA PUBLICACIÓN DE UN ARTÍCULO CIENTÍFICO

2.4. Ética de investigación
2.5. Publicación duplicada, secundaria, difusión previa por la prensa y otros problemas en la publicación de manuscritos
2.6. Papel de la correspondencia
2.7. Suplementos y anuncios

* Dra. Ma. Cristina Sosa de Martínez @
* M. en C. José Luis Pablos Hach
** Ma. Cristina Martínez Sosa


* División de Investigación, Instituto Nacional de Pediatría, S.S
** Revista Ingeniería, Investigación y Tecnología, Universidad Nacional Autónoma de México
(@) Beca Conacyt No 86532. Maestría en Metodología de la Ciencia. PESTyC. Instituto Politécnico Nacional

Correspondencia: Dra. Ma. Cristina Martínez Apdo. Postal 101-51 Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. 04531 México, D.F. correo electrónico: mcmtz@cenids.ssa.gob.mx

RESUMEN
El cuarto artículo de la serie tiene como finalidad describir algunos aspectos de las Normas de Vancouver, es decir, los Requisitos uniformes para preparar los manuscritos que se proponen para publicación en revistas biomédicas, especialmente lo referente a los aspectos éticos; algunos problemas sobre la publicación de manuscritos, en particular, la publicación redundante o duplicada, la publicación secundaria aceptable, las limitaciones en la difusión anticipada a la prensa del contenido de un manuscrito o Regla de Ingelfinger, los manuscritos basados en el mismo estudio, las correcciones y retractaciones; el papel de la correspondencia, así como algunos aspectos sobre los suplementos y anuncios en las revistas médicas.
Palabras clave: Normas de Vancouver, ética, publicación duplicada o redundante, publicación secundaria, difusión previa a la prensa o regla de Ingelfinger, correspondencia, suplementos, anuncios.

Acta Pediatr Mex 1999;20:

ABSTRACT
The purpose of the fourth article of the series is to describe some aspects of the Vancouver Norms, also called Uniform requirements for manuscripts submitted to biomedical journals, regarding ethical aspects; some problems on the publication of manuscripts, such as redundant or duplicate publication, acceptable secondary publication, the embargo system for uniform release of research results to the public or Ingelfinger Rule, manuscripts based on the same study, corrections and retractions; the role played by the correspondence, as well as some aspects about supplements and advertisements in medical journals.
Key words: Vancouver Norms, ethics, duplicate or redundant publication, secondary publication, Ingelfinger rule, correspondence, supplements advertisements.
LAS REVISTAS MÉDICAS.
IIb. NORMAS DE VANCOUVER PARA LA PUBLICACIÓN DE UN ARTÍCULO CIENTÍFICO
2.4. Ética de investigación
Las normas éticas contenidas en las Normas de Vancouver (Ref) para la protección de los derechos de los individuos, tanto de pacientes, como de sujetos de investigación, surgen del Código de Nuremberg 2 y las Declaraciones de la Asociación Médica Mundial de Ginebra en 1948 3 y en Helsinki.4
En dichos principios se contempla que el investigador tome en consideración las implicaciones éticas de su estudio, en lo que concierne tanto a sus objetivos, como a su realización, y en particular, que aplique las medidas pertinentes para proteger a los sujetos del estudio contra todo daño físico, psicológico y social, incluyendo la posible invasión de su vida privada y que garantice la confidencialidad de los datos que se obtengan.
Cada persona participante en un estudio o, en caso de que éste sea menor de edad o impedido mental, su padre o tutor, debe firmar una carta, denominada de "consentimiento informado" en la cual se explícita y se garantiza su derecho para decidir participar o no en el estudio, así como para retirarse cuando así convenga a sus intereses. En dicha carta se debe describir claramente, en un lenguaje accesible, la índole de la investigación, los posibles riesgos que implica la participación del sujeto, la compensación que recibiría por daños, en caso de que ocurrieran; se establece que los estudios motivo del estudio no representarán erogación alguna para el paciente, así como en qué consistiría su participación (asistencia a citas, toma de muestras de sangre, administración de fármacos). Dos testigos deben atestiguar la aceptación del sujeto, firmando también dicha carta.
Cuando se publican estudios que involucran seres humanos, entre los principios éticos que tanto los autores, como los editores deben seguir, se encuentra que: a) en los antecedentes del estudio se mencionen los resultados de investigaciones previas realizadas en animales; b) los posibles beneficios excedan los riesgos; c) se respete a las personas, en particular, su autonomía para otorgar su consentimiento, sin que medie ningún tipo de presión (moral, económica, etc.); d) se explique previamente la naturaleza, duración y propósito del procedimiento, así como sus posible beneficios y riesgos; e) se otorgue a los sujetos la libertad para suspender el estudio por así convenir a sus intereses; justicia, etc.4 El derecho a la intimidad de los pacientes no debe infringirse sin su consentimiento informado, aspecto que debe indicarse en el artículo publicado. No deben publicarse fotografías, genealogías, ni cualquier información que permita identificar a una persona. Para ilustrar lo anterior, J. Smith,5 presenta una fotografía del ex Primer Ministro Británico, el señor John Major, quien es fácilmente identificable pese a que se le tapan los ojos mediante un recuadro. No obstante, nunca deben alterarse, ni falsificarse los datos del paciente para lograr el anonimato.
Cuando se informan experimentos en animales, se debe indicar si se siguen los lineamientos de la institución o del Consejo Nacional o de cualquier ley nacional para el cuidado y uso de animales de laboratorio.
El protocolo debe ser revisado por un comité de ética.6, 7 Para estimar la calidad ética de un protocolo de experimentación en humanos, Castilla-Serna y cols. proponen un "instrumento-guía" que explora diez aspectos éticos.8
2.5. Problemas en la publicación de manuscritos
1. La publicación redundante o duplicada es aquélla en la que un artículo comparte material substancial con otro ya publicado. Se considera que es uno de los vicios al publicar, puesto que además de provocar confusiones acerca de la cantidad de pacientes con un síndrome poco frecuente o con cierto efecto colateral, congestiona la literatura y ocupa el lugar de artículos de autores que sí cumplen con las reglas.9
Waldron,10 investiga la publicación duplicada en la revista British Journal of Industrial Medicine. Para ello localiza mediante Medline la bibliografía de los autores que publican en dicha revista entre 1988 y 1990, así como todos los resúmenes de dichos artículos. Encuentra que en 1986, se publican en forma duplicada: seis artículos de 110; en 1989, diez de 128 y en 1990, quince de 126 artículos.
Las Normas de Vancouver,1 mencionan que la política de la mayoría de las revistas es no aceptar este tipo de artículos. No se considera publicación redundante el artículo que ha sido rechazado por otra revista; un informe completo, posterior a la publicación de un informe preliminar, como sería un resumen o un cartel en una reunión profesional; una presentación en una reunión científica, no publicada en su totalidad, que se está considerando para publicación como memorias o en un formato similar.
Lock,11 señala que un resumen que contiene datos, ilustraciones o tablas junto con una discusión de sus implicaciones, se considera un artículo. No así cuando se trata de una carta sobre determinado artículo, en donde se mencionan algunos hallazgos de su autor.
Al someter un artículo, el autor debe comunicar al editor la existencia de cualquier manuscrito enviado a otra revista o informe anterior que pudiera caer en este rubro, así como enviarle copias del citado material, para que pueda decidir cómo manejar el asunto.
En revistas como Br Med J, cuando se descubre una publicación redundante o duplicada sin notificación, si el manuscrito ya ha sido publicado, aparece un aviso de publicación redundante o duplicada con o sin la explicación del autor o su autorización; si no ha sido publicado, se rechaza automáticamente. Algunas revistas sancionan al autor no permitiéndole que envíe nuevos manuscritos durante algunos años.9
Entre otros vicios al publicar, se encuentra el denominado publicación de tipo "salami", que consiste en dividir al máximo los resultados de un solo estudio para publicarlos en diversas revistas, generales y de especialidad, nacionales e internacionales, locales y regionales, en lugar de enviarlos como un todo.9 Para este fenómeno, Reidenberg,12 acuña el término de unidad mínima publicable. Otro vicio es la técnica denominada "aumentador de carne" que consiste en agregar unos cuantos pacientes obteniendo resultados y conclusiones idénticos a los de la serie ya publicada, a fin de aumentar el curriculum vitae del autor.
2. La publicación secundaria (también llamada "paralela", por Lock,11 consiste en publicar por segunda vez un mismo artículo, sea en el idioma en que se publica por primera vez o en otro, sobre todo en otro país.
Este procedimiento se considera justificable y puede ser útil, siempre que se cumplan todas las condiciones siguientes: los autores han recibido autorización de los editores de ambas revistas; el editor de la revista donde se va a realizar la publicación secundaria ha recibido una fotocopia, reimpreso o manuscrito de la versión primaria; la publicación primaria se publica por lo menos una semana antes de la secundaria, a menos que ambos editores hayan acordado otra cosa. El artículo para la publicación secundaria está dirigido a un grupo diferente de lectores, aunque una versión abreviada podría ser suficiente; refleja fielmente datos e interpretaciones de la primaria; presenta, en la página del título, una nota al pie que informa que el artículo se ha publicado en su totalidad o en parte y menciona la referencia primaria; debe contar con el permiso correspondiente, el cual no debe tener costo.
3. Difusión previa a la prensa o Regla de Ingelfinger. Los autores quieren que su artículo se publique lo más pronto posible, a fin de asegurar la prioridad de un descubrimiento o interpretación.13
El interés del público sobre las novedades en la investigación médica ha llevado a ciertos medios de comunicación a tratar de conseguir dicha información lo más pronto posible. En ocasiones, son los propios investigadores, las instituciones o ambos quienes, antes de la publicación completa de la investigación en una revista científica, la dan a conocer a dichos medios, sea mediante conferencias de prensa o entrevistas.1
Los médicos requieren de información detallada y completa contenida en un artículo antes de aconsejar a sus pacientes sobre las conclusiones que aparecen en la prensa. Se ha dado el caso de que las noticias sobre una investigación científica difundidas por los medios de comunicación antes de que el manuscrito haya sido revisado por pares y publicado, han resultado inexactas o prematuras.1 Entre los ejemplos de lo anterior, se encuentra la noticia de la fusión en frío y las declaraciones en conferencias de prensa (posteriormente refutadas) de que la ribavirina y la ciclosporina tenían valor curativo en el tratamiento de infección con SIDA.14
En 1970, F. Ingelfinger, 15 quien fuera editor de la revista N Engl J Med, establece una regla que ahora lleva su nombre, en el sentido de que dicha revista no aceptaría nada que hubiese sido ya publicado previamente, sea en el medio científico o en la prensa. Inicialmente, su objetivo es destacar lo noticioso del artículo y evitar la competencia, ya que casi no menciona la revisión por pares. Pero cuando se retira, su sucesor utiliza dicha regla como una herramienta para regular el ingreso de los artículos y lo justifica en función de la revisión por pares. Los detractores de dicha regla señalan que como la mayoría de las revistas no envía la totalidad de sus artículos a revisión por pares, ni tampoco identifica en cuáles se sigue dicho proceso, se establece meramente en aras de lo noticioso y de motivaciones comerciales, lo que mantiene cautiva la información.16
Basados en la Regla de Ingelfinger, las Normas de Vancouver1 consideran que proporcionar a los medios de comunicación datos preliminares sobre información científica descrita en un artículo aceptado pero todavía no publicado, viola las políticas de muchas revistas. No se considera violación a dicha regla, la información a la prensa sobre reuniones que se llevarán a cabo, información que no debe ser ampliada con datos adicionales, ni copias de tablas o ilustraciones. Lo anterior también se aplica en el caso de las comunicaciones electrónicas. Por ejemplo, en la revista N Engl J Med se considera como publicación previa "colocar un manuscrito, incluyendo tablas y figuras en Internet", por lo que deja de ser publicable en dicha revista.17 En casos excepcionales y previo acuerdo con el editor, la difusión preliminar de datos puede ser aceptable, como por ejemplo, si hay una urgencia de salud pública.
Cuando un artículo va a ser publicado pronto, los editores pueden ayudar a los medios de comunicación a preparar sus informes exactos, mediante boletines, contestando preguntas, proporcionando copias adelantadas de la revista o enviando a los reporteros con los expertos apropiados. Esta ayuda depende de que los medios de comunicación cooperen haciendo que coincida el momento en el que aparecen sus noticias, con la publicación del artículo.18
En el estudio que Entwistle 19 realiza sobre la difusión a través de periódicos de artículos publicados en las revistas Br Med J y Lancet, se identifican 90 artículos en los periódicos, basados en 57 artículos médicos. Los temas de los artículos eran las enfermedades graves, los problemas de salud y los nuevos tratamientos. Encuentra que pese a la disponibilidad de boletines de prensa proporcionados por las revistas médicas, los artículos de los periódicos estaban basados en el artículo original.
Wilkes y cols.,20 investigan con respecto a la prensa, la actitud de 397 primeros autores que publicaron en los seis meses previos en las revistas JAMA y N Engl J Med. Obtiene una respuesta del 92%. Los resultados de 65% de los artículos son citados por la prensa, mientras que 60% de los autores fueron localizados directamente por los reporteros. Un 86% considera que las noticias basadas en su investigación eran exactas y 44%, que la cobertura por los medios les ayuda a realizar su labor. En dicho estudio, entre las opiniones positivas sobre la difusión de la investigación por la prensa, se encuentran las siguientes: 1. Mejora la imagen de la profesión; 2. informa a la comunidad científica sobre la investigación y 3. permite al público entender mejor el tema. Entre las opiniones negativas: 1. Se da la impresión de que el investigador busca publicidad; 2. provoca celos a los colegas y 3. gasta mucho tiempo. Sin embargo, los investigadores no querían que se cambiasen las reglas existentes sobre la diseminación de la información en la prensa, sino que apoyaban el establecimiento de estándares uniformes con respecto a la relación con la prensa.
4. Manuscritos basados en el mismo estudio. Las Normas de Vancouver1 señalan que cuando proceden de autores independientes, es decir, que no han colaborado entre sí y que envían por separado manuscritos basados en diferentes análisis de datos que se encuentran a la disposición pública, puede justificarse que el editor acepte los envíos múltiples, y hasta puede resultar positivo publicar más de un manuscrito, porque los diferentes enfoques analíticos pueden ser complementarios e igualmente válidos. En ocasiones, se puede optar por no revisar ambos manuscritos, evaluar uno, mientras que el otro se envía a otra revista.
En cambio, cuando los manuscritos proceden del mismo grupo de autores pero discrepan en el análisis, en la interpretación del estudio o en ambos hechos con la finalidad de ventilar las disputas entre los autores, publicar ambos manuscritos consumiría espacio en una revista y podría confundir a sus lectores; publicar un manuscrito escrito por una sola parte del equipo, negaría al resto del equipo sus derechos legítimos de coautoría. Por esa razón los autores deben enviar al editor el manuscrito con las diferentes interpretaciones y comunicarle la disputa, a fin de que los revisores puedan analizar el problema. En ocasiones, después de que se ha publicado la versión en disputa, se envía una carta al editor o un segundo manuscrito de los autores que disienten.
Cuando la discrepancia es respecto a cuáles son los hechos y qué datos deben informarse, no puede esperarse que este problema lo resuelva la revisión por pares. De ahí que no se debe aceptar este tipo de envíos hasta que se resuelva el problema. Si además se alega deshonestidad o fraude, los editores deben informar a las autoridades pertinentes.
5. Correcciones y retractaciones de hallazgos de investigación. La publicación de un artículo en una revista científica parece concederle "un sello de aceptación", al tomarlo como un informe verdadero, digno de recibir atención en su disciplina.21 Sin embargo, pueden cometerse errores o aun fraude.22 Por lo que las Normas de Vancouver señalan dos posibilidades:1
1ª Errores en artículos publicados que requieren la publicación una corrección o erratum de una parte o de todo el trabajo. Esto no debe confundirse con aquellos aspectos que quedaron sin valor ante el surgimiento de nueva información científica, en donde no se requiere corrección o retractación.
2ª Fraude en la ciencia. Cuando surgen dudas sustanciales sobre la honestidad de un trabajo enviado o publicado, es responsabilidad del editor darle el seguimiento apropiado (incluyendo una posible consulta con los autores).
Horton 22 señala diferentes tipos de problemas y la conducta editorial que se sigue en cada caso: 1. Fraude científico demostrado: retractación después de la investigación por parte de la institución, gobierno o agencia que financia el estudio. 2. Conducta científica dudosa: retractación a nombre de la revista, cuando no se han podido resolver las disputas sobre los datos, los cuales deben estar disponibles para que sean examinados o analizados independientemente. 3. Errores letales en métodos o en dosis (aceptados por el autor): retractación, con el consentimiento del autor; si no acepta, a nombre de la revista. 4. Hay disputa sobre los errores en métodos, análisis o ambos: se invita al debate mediante la correspondencia. Debe haber acceso irrestricto a los datos originales. 5. Hay incertidumbre en la interpretación: se invita al debate mediante la correspondencia.
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos,23 informa a los usuarios que hay tres tipos de anuncios: 1. Retractaciones, artículos que retiran el reconocimiento a publicaciones previas. 2. Comentarios, artículos importantes o cartas que retan o que amplían artículos previos. 3. Errata, avisos sobre artículos en los que se introdujeron errores en el proceso de publicación. Este sistema se inicia en 1983; los avisos de errata y la posibilidad de corregir, en 1987. De tal manera que se modifica las cita de un artículo al añadirle una cita a su correspondiente retractación o aviso de erratum. Cuando la información está disponible en línea (Medline), se realiza la corrección pertinente, y se identifica como tal.
Según Colaianni, 23 en la citada Biblioteca, cada año se registran entre 1,500 y 2,000 errata. Cuando examina la proporción para 3,500 artículos y otros materiales indexados tales como cartas y editoriales durante un lapso de dos años, encuentra que es menor al 0.6%. El intervalo entre la publicación del artículo original y de la corrección es entre un mes y dos años.
Debido a que ya no puede presuponerse la validez del trabajo previo del autor de un artículo fraudulento, los editores pueden pedir que la institución del autor se haga cargo de verificar la validez de dicho trabajo o bien, de retractarlo. Cuando ello no se realiza, los editores pueden publicar un anuncio en donde se señale que no hay seguridad de la validez del trabajo previamente publicado.1
2.6. Papel de la correspondencia
Todas las revistas biomédicas deben tener una sección para comentarios, preguntas o críticas sobre los artículos publicados, donde los autores originales pueden responder. Por lo general, aunque no necesariamente, esto puede realizarse mediante una sección para correspondencia. La ausencia de esta sección niega a los lectores la posibilidad de responder a los artículos en la misma revista donde se publica el trabajo original.
Squires,24 ex editor de Can Med Assoc J señala que es en las cartas donde el diseño del estudio, sus métodos y la interpretación de resultados es criticado, discutido y probado. De tal manera se cumplen dos funciones: la primera consiste en abrir la revista a sus lectores para que puedan expresar libremente sus puntos de vista y sus argumentos, lo que explica que, en la citada revista se procura publicar casi todas las cartas que se reciben, a excepción de las que son repetitivas; la segunda, porque son típicas de una revista con revisión por pares, en el sentido de que forman parte integral de dicho proceso, ya que representan un foro donde se pueden ventilar opiniones y evidencia. C. Brown,25 editora de la citada revista señala que en las encuestas realizadas a los lectores, consistentemente se ha encontrado que esta sección es de las más leídas. Al señalar las características que debe tener una carta para ser aceptada, así como su proceso de selección, menciona que aunque no son sometidas a revisión por pares, se solicita a los autores que las sustenten mediante referencias bibliográficas.
Ocasionalmente, hay autores que tratan de utilizar las cartas como el medio por el cual establecen la prioridad de trabajo terminado pero todavía no publicado, o bien, para llamar la atención sobre el trabajo ya publicado, práctica no aceptada por las revistas.15
2.7. Suplementos y anuncios
Los suplementos son colecciones de artículos que tratan sobre temas relacionados; se publican en un número diferente de la revista o bien, como segunda parte de un número regular. Tienen diferentes propósitos: educación, intercambio de información de investigación, mayor acceso a un contenido particular y una mejor cooperación entre entidades académicas y corporativas.
Las Normas de Vancouver,1 señalan que cuando el suplemento es en realidad una publicación secundaria, ésta debe identificarse claramente mediante la cita del artículo original y evitarse la publicación redundante. Más aún, los lectores deben poder distinguir fácilmente entre las páginas editoriales ordinarias y las del suplemento.
Generalmente, los suplementos son financiados por alguien ajeno a quien publica la revista, siendo ideal contar con dos o más patrocinadores. El origen del financiamiento de la investigación, reunión y publicación debe señalarse claramente en el suplemento, de preferencia en cada página, puesto que puede haber sesgos en la elección de temas y de enfoques.
Entre los peligros de los suplementos, según Bero y cols,26 se encuentra el que las presiones de la industria farmacéutica puedan distorsionar el proceso de la revisión por pares, tratar de evitarlo o ambas acciones, al seleccionar el tema del simposio, pagar al editor y al conferenciante, seleccionar y editar los artículos que se publican, así como pagar a la revista para obtener control editorial.
Para evitar lo anterior, el editor de la revista debe ser el responsable del contenido de los suplementos, con autoridad para rechazar artículos. Por tal motivo los patrocinadores no deben editar el texto del suplemento. El nombramiento de un editor especial para el suplemento, debe ser aprobado por el editor. La revista Anesthesia and Analgesia, generalmente no acepta que en los suplementos se publique información original, ni que sirva como un mecanismo para publicar manuscritos que no pasarían la revisión por pares.27
Rochon y cols. 28 comparan la calidad de los ensayos clínicos controlados publicados en suplementos de revistas, con respecto a los artículos originales. La evaluación es realizada por revisores con la escala de T. Chalmers 29 cegados al hecho de que el artículo provenga de un número regular de una revista o de un suplemento. Encuentran que el porcentaje de calidad de artículos publicados en suplementos es de 33.6% (DE 12.8), significativamente inferior (p<0.01) con respecto a la observada en aquéllos publicados como artículos originales (38.5% DE 13.1).
Con respecto a los anuncios, cabe señalar que la mayoría de las revistas médicas los publican por los ingresos que les generan; sin embargo, no deben influir sobre las decisiones editoriales. Los editores son los responsables de la política con respecto a los anuncios, tanto en los números regulares, como en los suplementos. Una revista médica no debe estar dominada por los anuncios. Los editores no deben limitar sus anuncios a uno o dos anunciantes, ya que pueden dar la impresión de que han sido influidos por ellos. Tampoco deben anunciar productos que se ha demostrado son dañinos para la salud, como, por ejemplo, tabaco. Los lectores deben poder distinguir fácilmente los anuncios del material editorial. No se debe intercalar material editorial con anuncios del mismo producto, ni vender un anuncio condicionado a su aparición en el número donde aparece cierto artículo.1

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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3. Anónimo. World Medical Association Declaration of Geneva, 1948.En: Reich WT, ed. Encyclopedia of Bioethics. 2nd ed. New York, NY: Macmillan Publishing Co; 1995:2646-7. En: Iverson C, Flanagin A, Fontanarosa PB, Glass RM, Glitman P, Lantz JC et al. American Medical Association manual of style: a guide for authors and editors. Chicago: Williams & Wilkins 1997.
4. Anónimo. World Medical Association Declaration of Helsinki. Recommendations guiding medical doctors in biomedical research involving human subjects. JAMA 1997;277:925-6.
5. Smith J. Keeping confidences in published papers. Do more protect patients' rights to anonymity. Br Med J 1991;302:1168.
6. Norma Técnica No 313. Para la presentación de proyectos e informes técnicos de investigación en las instituciones de atención a la salud. Diario Oficial 1988;25 julio:10-3.
7. Norma Técnica No 315. Para el funcionamiento de comisiones de investigación en las instituciones de atención a la salud. Diario Oficial 1988:25 julio:17-9.
8. Castilla-Serna L, Jurado-García E, Lares-Aseff I, Ruíz-Maldonado R, Cravioto-Muñoz J. Propuesta de un instrumento guía para la estimación de riesgo ético en los protocolos de investigación en la que participan seres humanos. Gac Med Mex 1986;122:93-103.
9. Lock S. Publication: duplicate, salami, meat extender -all redundant. Br Med J 1989;298:1203-4.
10. Waldron T. Is duplicate publication on the increase? Br Med J 1992;304:1029.
11. Lock S. Repetitive publication: a waste that must stop. Br Med J 1984;288:661-2.
12. Reidenberg MM. Padding the curriculum vitae: impairing the utility and integrity of the biomedical literature [comentario]. Clin Pharmacol Ther 1989;45:337-9.
13. Fye WB. Medical authorship: traditions, trends and tribulations. Ann Intern Med 1990;113:317-25.
14. Kassirer JP. Dissemination of medical information: a journal's. Ann N Y Acad Sci 1993;703:173-9.
15. Ingelfinger FJ. Medical literature: the campus without tumult. Science 1970;169: 831-7.
16. Altman LK. The Ingelfinger rule, embargoes, and journal peer review. Part 1. Lancet 1996;347(2012):1382-6.
17. Kassirer JP, Angell M. The Internet and the journal. N Engl J Med 1995;332(25):1709-10.
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19. Entwistle V. Reporting research in medical journal and newspapers. Br Med J 1995;310:920-3.
20. Wilkes MS, Kravitz RL. Medical researchers and the media: attitudes toward public dissemination of research. JAMA 1992;268(8):999-1003.
21. Caelleigh AS. Role of the journal editor in sustaining integrity in research. Acad Med 1993;68(9 Suppl):23-9
22. Horton R. Revising the research record. Lancet 1995;346:1610-1.
23. Colaianni JA, Kotzin S, Selinger N. Errata notices in journals indexed by the National Library of Medicine. Peer review in scientific publishing. Papers from the First International Congress on Peer Review in Biomedical Publication. Chicago, Ill: Council of Biology Editors, Inc;1991:246-9.
24. Squires BP. Letters to the editor: What editors expect from authors [editorial].Can Med Assoc 1990;142(7):713-4.
25. Brown CJ. Unvarnished viewpoints and scientific scrutiny. Letters to the editor provide a forum for readers and help make a journal accountable to the medical community. Can Med Assoc J 1997;157:792-4.
26. Bero LA, Galbraith A, Rennie D. The publication of sponsored symposiums in medical journals. N Engl J Med 1992;327:1135-40.
27. Miller RD. The publication of commercially sponsored supplements. Anesth Analg 1993;77:651-2.
28. Rochon PA, Gurwitz JH, Cheung MC, Hayes JA, Chalmers TC. Evaluating the quality of articles published in journal supplements compared with the quality of those published in the parent journal. JAMA 1994;272(2):108-13.
29. Chalmers TC.A method for assessing the quality of a randomized control trial. Control Clin Trials 1981;2;31-49. En: Sonis J, Joines J. The quality of clinical trials published in The Journal of Family Practice, 1974-1


INFECCIONES DE LA CAVIDAD ORAL (III de III)
INFECCIONES NO ODONTOGÉNICAS


Dr. Eduardo de la Teja Angeles *
Dr. Angel Escudero Castro **
Dr. Gerardo Elías Madrigal **
Dra. Antonia Cadena Galdós **
Dr. Jorge Téllez Rodríguez ***
Dr. Francisco Belmont Laguna ****
Dra. María del Pilar Lona Cervantes **
Dra. Hilda Ceballos Hernández **

* Jefe del Servicio de Estomatología. INP
** Médico Adscrito al Servicio de Estomatología
*** Cirujano Maxilofacial
**** Ortodoncista

Correspondencia: Dr. Eduardo de la Teja Angeles. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México D.F. 04530


Sialoadenitis crónica recurrente de la infancia.
La inflamación aguda de las glándulas salivales se conoce como sialoadenitis aguda o parotiditis aguda; afecta principalmente la glándula parótida en niños entre ocho meses y 16 años de edad.
Manifestaciones clínicas. Dolor, tumefacción de la glándula y fiebre; aumento de volumen de la glándula y disminución de la secreción salival; ésta es de aspecto blanquecino y de consistencia grumosa. A veces hay pus en el orificio de salida del conducto de Stenon.
Los microorganismos causales generalmente son estreptococos: viridans, salivarius y pneumoniae.
La enfermedad se caracteriza por episodios múltiples de infección que ceden espontáneamente tan inexplicablemente como aparecieron. Puede deberse a sialoangectasia congénita, muy difícil de demostrar.
Tratamiento. Consiste en administrar antibióticos como penicilinas naturales o sintéticas y amoxicilina. En la fase aguda puede dilatarse el conducto de Stenon con una sonda lagrimal mientras se estimula la glándula con ingestión de cítricos. La termoterapia local y la ingestión de líquidos y cítricos facilitan el drenaje.
Diagnóstico diferencial. Debe hacerse con parotiditis de origen viral (paperas).

Mucormicosis.
Es rara; también se conoce como cigomicosis o ficomicosis; es causada por hongos oportunistas en individuos debilitados.
Etiología. Es producida por hongos mucoraceae, Rhizopus y Mucor. Hay factores de riesgo importantes como diabetes mellitus mal controlada, enfermedades hematológicas malignas, quemaduras, desnutrición, uremia, cirrosis, SIDA, trasplante de órganos, quimioterapia y terapia inmunosupresora.
Una vez adquirido, el hongo erosiona las arterias causando trombos, isquemia y necrosis de los tejidos circundantes.
Existen cuatro formas: rinocerebral, pulmonar, gastrointestinal y diseminada. La más frecuente es la rinocerebral y causa síntomas y signos en boca cráneo y estructuras faciales.
Manifestaciones clínicas. Hay fiebre, dolor de cabeza, malestar general, dolor facial, epistaxis, inflamación periorbitaria o perinasal, edema, ptosis palpebral, paresia de los músculos extraoculares y letargia progresiva. La necrosis lleva a la ulceración y perforación del paladar; la úlcera está demarcada con una escara necrótica negra a través de la cual se observa el hueso. Una complicación frecuente es la invasión a las órbitas.
Tratamiento. Se emplea anfotericina B y se realiza debridación quirúrgica; posteriormente se corrigen los remanentes.
Diagnóstico diferencial. Se hace con granuloma maligno, granulomatosis de Wegener, sífilis terciaria, tuberculosis, carcinoma escamoso celular, adenocarcinoma de glándulas salivales. El diagnóstico se hace con cultivo y con la tomografía computarizada se aprecia la extensión de la destrucción ósea.

Parotiditis.
Es una enfermedad viral aguda de las glándulas salivales, principalmente de la parótida. Su período de incubación es de 18 a 21 días.
Puede limitarse a las parótidas o diseminarse a otros órganos; la complicación más frecuentes es la orquitis, uni o bilateral que en ocasiones dejan secuelas de esterilidad y sordera.
Etiología. Es causada por un paramixovirus que puede aglutinar y hemolizar a los eritrocitos.
Manifestaciones clínicas. Se adquiere por aspiración de gotas de saliva o por objetos contaminados. El virus se replica en el epitelio respiratorio y en los ganglios linfáticos cervicales; después hay viremia y diseminación. En las glándulas salivales produce exudado serofibrinoso e infiltración leucocítica. En los testículos hay congestión, hemorragia y destrucción de túbulos seminíferos.
Hay cefalea, escalofríos, fiebre y vómito; dolor retroauricular, inflamación firme y gomosa de las parótidas que frecuentemente levanta el lóbulo de la oreja.
Se pueden hacer análisis de laboratorio para demostrar hemaglutininas, anticuerpos de hemadsorción o fijadores del complemento. Pueden hacerse cultivos y detectar el virus por inmunofluorescencia.
Tratamiento. Es sintomático. La gammaglobulina hiperinmune se administra para prevenir complicaciones. Las vacunas con virus vivo atenuado protegen durante cinco años.

Mononucleosis infecciosa.
Afecta principalmente el tejido linfoide. El período de incubación varía de cuatro a 49 días.
Etiología. Se desconoce su origen; se piensa que es causada por el virus Epstein Barr. Se transmite por intercambio de saliva; se le conoce como "enfermedad del beso".
Manifestaciones clínicas. Hay fiebre, cefalea, escalofríos, anorexia, dolor de garganta, amígdalas grandes y enrojecidas, tos, náusea, vómito, esplenomegalia y frecuentemente hepatitis. Los primeros días de la enfermedad hay leucopenia y después leucocitosis. Asimismo, se observa gingivitis, estomatisis aguda, aparece una membrana blanca grisácea en varias zonas, petequias palatinas y úlceras.
La prueba de Paul-Bunnell positiva es patognomónica; los cultivos y la pruebas de anticuerpos son de utilidad para el diagnóstico.
Tratamiento. Es sintomático: cuidados generales, reposo, líquidos abundantes. Rara vez hay complicaciones.

Osteomielitis.
Es una infección extensa del hueso que involucra la porción esponjosa, la médula, la corteza y el periostio.
Etiología. En ocasiones se asocia a heridas durante el parto cuando el obstetra introduce el dedo en la boca del niño y raspa la mucosa bucal; puede ser por lesión de la mucosa cuando los niños chupan un objeto extraño; por infecciones que se originan en la nariz.
Las infecciones odontogénicas son la causa más frecuente de osteomielitis maxilar seguida de enfermedades parodontales, tumor o quiste y después de una cirugía o fractura.
La causa más común es la desorganización de la membrana piógena protectora por curetaje de lesiones supurativas, traumatismos quirúrgicos, falta de extracción del diente causal o de los drenajes.
Los microorganismos causales más frecuentes son Staphylococcus aureus y Staphylococcus albus.
Manifestaciones clínicas. Es de inicio brusco, evoluciona de manera rápida con fiebre alta, delirio, pulso acelerado y vómito. Cuando se hace crónica, la evolución es lenta, la fiebre es baja y el dolor moderado.
Los signos más importantes son tumefacción de la cara, edema palpebral; puede haber abscesos subperiósticos que se abren al paladar.
En los niños la enfermedad puede ser grave; por acción de las bacterias, los huesos se separan y causan secuestros que actúan como cuerpos extraños y prolongan el proceso. La afección del cóndilo de la articulación temporomaxilar causan deformidad del lado afectado y asimetría de la cara.
Las radiografías muestran agrandamiento de los espacios medulares. La lesión puede ser multilocular o ser radiolúcida con márgenes mal definidos de aspecto apolillado.
Tratamiento. Se debe eliminar la fuente de infección: extraer la pieza dentaria, practicar una incisión y drenaje cuando los espacios aponeuróticos están afectados.
Los antibióticos se utilizan 24 h antes de la cirugía para evitar que la infección se propague. Una vez superada la fase aguda se hace resección de los "secuestros" (secuestrectomía) y en casos serios de recidivas constantes se hace resección en bloque.
El oxígeno hiperbárico tiene efecto bactericida y bacteriostático por aumento de la presión tisular de oxígeno y puede emplearse desde los inicios de la enfermedad.

LECTURAS RECOMENDADAS
1. Laskaris G. Oral manifestations of infectious diseases. Dental Clin North Am 1996;40:395-419
2. Brunmett GW, Scherp HW, Schuster GS. Manuel de microbiología y enfermedades infecciosas de la boca. Limusa México 1988;pp743-81
3. Shafer WG. Tratado de patología bucal. 3ª Ed. Interamericana México 1995;pp347-8
4. Shafer WG. Tratado de patología bucal. 3ª Ed. Interamericana México 1995;p686

 

SINEQUIA DE LABIOS MENORES

Dra. Rosalía Garza Elizondo *
Dra. Ma. Luz Iracheta Gerez *
Dr. Jesús Mejía Navarro *
Dra. Paola Esteva Wortz *
Dra. Mirella Vázquez Rivera *
Dr. Carlos Ramos Herrera *

* Servicio de Consulta Externa de Pediatría. Instituto Nacional de Pediatría


Correspondencia: Dra. Rosalía Garza Elizondo. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F.


Definición
La sinequia de los de los labios menores es la fusión membranosa de estas estructuras. También se denomina adherencias labiales, fusión labial, conglutinación de labios, aglutinación vulvar o sinequia de labios menores.
Edad y factores predisponentes
Se desconoce la etiología pero parece relacionarse con el bajo nivel estrogénico de la primera infancia y tiende a ser menos frecuente al acercarse a la pubertad. Se ha señalado además que puede ser un factor la mala higiene genital. Por lo general es secundaria a irritación o inflamación de labios menores. Es común en la infancia y es causa de angustia de los padres.
Hay informes aislados del origen congénito de la entidad; sin embargo, en grandes series publicadas en años recientes se descarta esta posibilidad.
Cuadro clínico
Se debe a la aparición o formación de una membrana translúcida que aparece en sentido posteroanterior adheriendo ambos labios menores y que ocluye el meato uretral, lo que impide la salida libre del chorro urinario. La micción es en forma de abanico o por rebozamiento por un orificio anterior o posterior, pues la sinequia generalmente no es completa. Las sinequias propician que haya orina residual en el introito vaginal y esto puede dar lugar a infección de las vías urinarias.
Apoyo diagnóstico
Es conveniente, por la asociación de infección de vías urinarias, solicitar examen general de orina y urocultivo.
Para descartar otros factores irritativos como parásitos, bacterias y hongos se debe realizar la prueba de Graham anal y vulvar, así como estudio del exudado vaginal.
Diagnóstico diferencial
El cuadro clínico suele confundirse con una malformación genital del tipo de la agenesia vaginal; sin embargo, la sinequia se distingue por un rafé translúcido, en la línea media, en el sitio de la adhesión.
Tratamiento
El tratamiento está encaminado a controlar los factores irritantes mediante una higiene adecuada. Se deberá evitar el uso de jabones, toallas húmedas, talco, aceites, pomadas, así como el contacto con la humedad. Se debe hacer cambio de pañal frecuentemente y en niñas mayores evitar sumergir los genitales en el agua del sanitario y utilizar la maniobra de Valsalva al término de la micción (doble micción) y antes del aseo.
El tratamiento de elección es con crema estrogénica sobre la línea de adherencia, dos aplicaciones al día por dos a cuatro semanas. Si no se separan los labios completamente, se puede realizar la separación mediante una sonda. Estas adherencias pueden formarse nuevamente, por lo que debe informarse a los padres.
Pronóstico
Es una entidad de curso autolimitado, a menos que persistan los factores irritativos locales que la hacen recurrente.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Fofar JO, Arneil GC. Tratado de Pediatría. Salvat Eds. Ed. III Barcelona, España 1986;p1075
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3. Messina G, Messina M, Nocentini S, Pieri G. Adhesion of the labia minora in children. Pediatr Med Chir 1998;20:345-8
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5. Heckelman R. Primary Pediatric Care. Mosby Ed. Missouri 1997;p88
6. Galdon VA, Cruz HM. Tratado de Exploración Clínica en Pediatría. Masson-Salvat 1ª Ed. Barcelona, España 1995;pp495-6
7. Sanfilippo J, Muram D, Dewhurst J, Lee P. Pediatric and Adolescent Gynecology. WB Saunders Co. Philadelphia USA 1994;pp206-8

PIE DE FIGURA

Fig. 1. Niña de cuatro años de edad. Se aprecia la adherencia de los labios menores.

 

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

NO.1
Avila Cisneros I. Notas y apostillas sobre la neonatología de hoy. Rev Yucateca Pediatr 1998;3:63-8

El autor revisa la historia de la neonatología. Hace énfasis en el alto grado de evolución que ha alcanzado y la importancia que ha cobrado en la actualidad, ya que con esta subespecialidad se ha logrado que sobrevivan niños de menor edad gestacional y que tengan también mejor calidad de vida.
En 1990 se registraron 31,503 defunciones en menores de 28 días (11.58 por cada 1000 nacidos vivos); esta cifra descendió en 1996. Las principales causas de esas muertes son: síndrome de insuficiencia respiratoria, membrana hialina, prematurez, hemorragia intraventricular, hipoxia, traumatismos, sepsis y malformaciones congénitas incompatibles con la vida.
Se considera que un número importante de las situaciones que contribuyen a mantener aún elevadas las tasas de mortalidad neonatal pueden modificarse favorablemente; para ello debe tenerse un enfoque preventivo, promoviendo buenos hábitos nutricionales e higiénicos y teniendo buen control epidemiológico.


NO. 2
Bernáldez Ríos R, Villais Keever MA, Beltrán Adame G, García Ramírez R, Rodríguez Zepeda MC, Hermida Gutiérrez I, Arias Gómez J, Cruz Luna E. Secuelas neurológicas y psicológicas que deja la radioterapia o el metotrexate intratecal en niños con leucemia linfoblástica aguda. Gac Med Mex 1998;134:153-9

Los autores hacen un estudio comparativo entre niños con leucemia linfoblástica aguda (LLA) quienes recibieron tratamiento profiláctico para sistema nervioso central (SNC) con radioterapia (RT) y qumioterapia intratecal (QTIT) con metotrexate (Grupo 1) y otros que sólo recibieron QTIT (Grupo 2).
En ambos grupos se realizaron electroencefalograma (EEG) y tomografía computarizada craneal (TCC) y se le hizo evaluación psicológica con prueba de Bender (función visomotora) y coeficiente intelectual (CI).
Hubo 14 pacientes en el grupo 1 y ocho en el grupo 2. El CI fue inferior en el grupo 1; un paciente de cada grupo tuvo alteraciones neurológicas (disminución del reflejo nauseoso, hiperreflexia osteotendinosa); el EEG mostró alteraciones (actividad irritativa) en seis del grupo 1 y en cuatro del grupo 2; sólo dos pacientes del grupo 2 mostraron alteraciones en la TCC (atrofia cortical en región temporal).
Concluyen que es necesario un seguimiento multidisciplinario a partir del diagnóstico para identificar las reacciones fisiológicas y psicológicas que puedan afectar a los pacientes y que se establezcan programas para disminuir estos efectos adversos.

NO. 3
Sánchez Carrasco J, Gómez Mendoza MA. Amigdalectomía como factor de riesgo para desarrollar el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Rev Sanid Milit Mex 1998;52:196-9

Los autores revisaron 321 expedientes de pacientes adultos (18 a 41 años) con SIDA y amigdalectomía y los compararon con 350 sin SIDA y amigdalectomía.
Encontraron relación estadística entre antecedente de amigdalectomía y desarrollo de SIDA aunque sugieren que clínicamente son necesarios más estudios para corroborar los resultados; el grupo de edad más afectado por el SIDA es entre 21 y 40 años; la forma de contagio más frecuente es la sexual y el sexo masculino predominó en este estudio.


NO. 4
Rueda Franco F, Marhx Bracho A. Tumores orbitarios en niños. Su abordaje quirúrgico transcraneal. Gac Med Mex 1998;134:529-36

Los autores revisaron los expedientes de 23 pacientes con tumores orbitarios tratados quirúrgicamente. Once tenían glioma del nervio óptico, tres, displasia ósea fibrosa; dos, meningiomas; dos neurofibroma y dos histiocitosis de células de Langerhans. Un caso de cada uno: tumor neuroectodérmico primitivo, germinoma, astrocitoma anaplásico y teratoma maduro (un paciente presentó dos tumores, astrocitoma y neurofibroma).
Se realizaron 19 craneotomías frontales y destechamiento orbitario y en cuatro, fronto-orbitotomía; a tres pacientes se les realizó además plastia ósea y en un caso se realizó derivación ventrículo-peritoneal. Hubo recurrencia en cinco casos y tres fallecieron.
El tumor orbitario más frecuentemente operado fue el glioma del nervio óptico; el tratamiento ideal de estos tumores es quirúrgico y se indica radioterapia y quimioterapia en los casos malignos. La sobrevida de los tumores altamente malignos fue corta a pesar del empleo de radioterapia y quimioterapia.